Uncle Bobby
Bien, me encuentro en Chicago ahora. Es mi primera visita a esta ciudad en doce años, y la verdad es que no hay grandes planes para hacer nada en especial aquí, salvo seguir visitando bares y recordando a Bobby.
Chicago se encuentra a una hora y media de Milwaukee, y era una buena idea huir del ambiente opresivo de una ciudad que ha perdido gran parte de su encanto desde que Bobby se fue.
Todos habéis perdido a seres queridos y sabéis lo extraño que resulta pasar por ese trance. Si algo tuvo de bueno el funeral de Uncle Bobby, fue el hecho de conocer a tantos amigos suyos que se sentían afortunados por haber contado con una persona tan especial en sus vidas. Sin temor a frivolizar en un momento como éste, puedo decir con una sonrisa que Bobby consiguió un “sold out” total en su ceremonia de despedida. No cabía ni una sola persona en el tanatorio, y mucha gente se quedó en la calle sin poder entrar.
Algo así demuestra lo querido que era, porque realmente podías notar que nadie estaba allí por compromiso. Parecía la secuencia de una película de Frank Capra: tanta gente acudiendo a mostrar sus respetos, a pesar de que muchos de ellos ni siquiera conocían a la familia. Como pasa con personas que realmente dejan su huella en este mundo, además de su familia biológica, Bobby tenía otra familia mucho más numerosa compuesta por infinidad de amigos y conocidos.
Uncle Bobby sólo estuvo cinco años en mi vida, pero es alguien más querido para mí que familiares que han estado siempre ahí y por quienes no siento gran cosa.
Como ya comenté en el anterior tributo a Bobby, no encontraréis mucho entretenimiento rockero en esta columna estos días. Mi cabeza está en otro sitio. Aunque me apetece contar una anécdota graciosa del funeral: uno de los amigos de Bobby coincidió en el ejército con… ¡Elvis! Al parecer, el Rey estuvo destinado en su base durante una semana, y el buen hombre tuvo la oportunidad de conocerle, pero… ¡la rechazó! “Es que no me gustaba el Rock’n'Roll”, me comentó sonriendo. Y para dejar claro que sentía que había tomado la decisión correcta, remató la sentencia con una frase más contundente aún: “¡Y sigue sin gustarme!”. Delirante.
Bobby tampoco era lo que se entiende por un rock’n'roller, pero compartíamos otros gustos: musicales de Hollywood, pelis de gangsters (Cagney, E.G. Robinson…), etc. Era un gran cinéfilo y conocía infinidad de diálogos de memoria, y muchas canciones de films clásicos. Acabo de leer los comentarios que han dejado amigos suyos en su obituario en el Milwaukee Journal Sentinel, y el más divertido hace referencia justo a eso: un viejo amigo comenta que Bobby es la única persona que ha conocido que se sabía todas las canciones de “West Side Story” de memoria (!).
La próxima vez que vea la peli favorita de Bobby, “Casablanca”, brindaré por él.
Entrañable post de verdad. Mi padre acaba de morir este fin de semana y siento comentarios de este post bastante cercanos.
La verdad es que es muy duro perder a un ser querido, en el espacio de un año perdí a 4 familiares, entre ellos mi padre.
Conforme pasa el tiempo, se va superando, siendo muy habitual reflejar una sonrisa de complicidad mientras piensas en los buenos momentos vividos con ellos.Mientras los tengamos presentes en nuestros pensamientos,seguirán vivos, formando parte de este mundo. Muchos ánimos.
Si algo no me gustaba del Popu era esa cierta distancia a la que se mantenía a los lectores, en determinados aspectos personales, como no ver publicada nunca una foto tuya. Me parece muy justo proteger la vida privada, pero el Popu, por su propio espíritu, trasciende la ordinaria relación producto-comprador. Deseo lo mejor para la gente que crea la revista, respeto que haya unos límites que no corresponde traspasar, pero es bueno para todos compartir ciertos sentimientos. Enhorabuena por haber conocido a Bobby y haber sabido apreciarle. Y no dejemos de disfrutar de esos seres tan especiales que nos dan un sentido a la vida.
Siento mucho lo de tu tío. parecía muy buena gente y siempre de buen rollo. Ojalá hubiera tenido un tío así y no los típicos familiares tocapelotas que no dejan de joderse entre sí, esos que piensan que el día de nochebuena has de estar con ellos pero el resto del año si te he visto no me acuerdo.
Está siendo un año de contrastes demasiado radicales, y no sé si prefiero sentirme tan vivo como este año o vivir uno menos emocionante… Perder a tanta gente es jodido por muy buenos momentos que estemos viviendo. No sé, pero tengo cada vez más ganas de que acabe 2009…
By the way, my friend… Disfrutad del viaje! Menudo recuerdo os va a quedar de Uncle B!
Muchos ánimos, y también muchas gracias por compartir esto. Con estos detalles, y tomando como base lo que has comentado en tu texto, eres más cercano que algún familiar que siempre ha estado ahí y por el cual nunca he sentido el menor apego.
Mis condolencias, César. Para ti y tu familia política. Un abrazo.
Yo también veré de nuevo Casablanca. Y brindaré con Rick por Bobby.
mis condolencias, 2009 mal año, demasiadas bajas, aprovecha chicago para desconectar, siempre puedes pillar un concierto en sus muchas salas, estamos hablando de la tercera ciudad de los states en importancia, yo estuve una vez, y me gusto la city, pero bueno igual no es el momento, hay que pensar que estamos de paso en esta vida, y alguna vez nos tocará, mientras como dice vince neil (fiesta todo el tiempo), muy grande el show del concierto de los crue en argenina lloviendo a cantaros y con la banda dandolo todo, hazte con él.
Un abrazo Cesar….Salud y Rock´n´Roll
Dudo que exista eso que llaman Cielo, pero si Uncle Bobby era creyente y algunos quieren verlo así, ten por seguro que se echará unos cuantos tragos junto a Bogart, Cagney y Robinson, a los que tanto admiraba. Yo perdí a mi madre el año pasado, y aunque soy soy más ateo que el copón, a veces desearía creer en la otra vida sólo por confortarme a mí mismo al pensar que ella estaría con aquellos a quien admiramos y ya no están entre nosotros. Pero, francamente, cada vez dudo más que algo nos esté esperando allá donde sea para premiarnos o castigarnos por nuestro comportamiento en vida. No sé, respeto a quien piense en la otra vida, pero nada indica que exista ese otro mundo que nos quieren vender algunos. Mejor lo dejamos. Enhorabuena por haber conocido a alguien tan especial, y de nuevo, mis condolencias a Rachel.