DiaWHEE! Julio 2006
31 de Julio 2006
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Siempre tuve una debilidad especial por Ruby Starr. Esa voz que derrochaba fuerza y sentimiento y que en ocasiones recordaba mucho a la Brenda Lee más rockera, esa presencia escénica tan apabullante, su extraordinario sex appeal… Era una especie de Pam Grier blanca. Desde luego, Jim Dandy acertó de lleno cuando le ofreció un puesto en Black Oak Arkansas a principios de los 70’s. Por aquel entonces, Ruby había grabado un disco en solitario bajo el título de “Ruby Jones” (su nombre artístico en esa época), y parece ser que Jim la vio en directo y quedó tan asombrado con su carisma escénico y sus cualidades como vocalista, que la fichó inmediatamente para Black Oak Arkansas. Todavía conservamos en algún lugar de nuestro archivo un buen puñado de fotos de Ruby actuando con la banda en Reading Festival. A lo largo de su carrera, esta inolvidable mujer grabaría algunos discos con Black Oak (“Street Party”, “Balls Of Fire”) y tres Lp’s más en solitario: “Ruby Starr & Grey Ghost” (75), “Scene Stealer” (76) y mi favorito, “Smokey Places” (77). Posteriormente, en el 2000 se reeditaría su primer álbum en solitario bajo el título de “Stone Junkie”, y aparecería un directo de Black Oak Arkansas (“Live On The King Biscuit Flower Hour”, 1998), que recoge un show del grupo con Ruby. Por desgracia, Ruby falleció en 1995. Si no estais familiarizados con su carrera, escuchad el citado directo de Black Oak Arkansas o especialmente su último álbum en solitario “Smokey Places”, y tratad de imaginar lo que habría sido asistir a un show de Ruby Starr. Simplemente jamás volverá a aparecer nadie como ella.
30 de Julio 2006
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Es gracioso recordar ahora la fijación que muchos de nosotros teníamos con David Coverdale en los 80’s; éramos casi como quinceañeras histéricas! En aquellos años, él era uno de los rockstars por excelencia, y de hecho, entre 1980 y 1986, este tipo fue uno de mis grandes héroes. Me gusta también lo que hizo del 87 en adelante, pero ya sabéis, el día en que decidió rodearse de mercenarios, se tiñó su cabellera y entregó su alma a MTV, algo se perdió para siempre. Todavía en la actualidad sigo disfrutando cada vez que tengo oportunidad de verle en directo, desde luego sigue siendo uno de los grandes, pero echo en falta la autenticidad de sus años de gloria y el sonido bluesy hard rockero de los Whitesnake clásicos. Volviendo al pasado, los rockstars que más deseaba conocer en la primera mitad de los 80’s eran David Coverdale y David Lee Roth, y por supuesto no llegué a conocer a ninguno de los dos! Teoricamente, Coverdale iba a concedernos una entrevista en su visita a Barcelona en 1983 (gira de “Slide It In”!), y pasé gran parte de aquel día en un estado de sobreexcitación espectacular, pero, por desgracia, el amigo David anuló su compromiso en el último minuto, y en su lugar nos atendió… Jon Lord! No tengo nada en contra de Lord, de hecho le admiro también, pero la decepción fue considerable.
Sin embargo, todo se solucionó cuando, horas después, vi uno de los conciertos de mi vida: Whitesnake y Meat Loaf en la Plaza de Toros Monumental. Aquello fue inenarrable: un Meat Loaf totalmente enloquecido que estuvo a punto de herir a su corista cuando lanzó su pie de micro contra ella y la pobre chica apartó la cabeza por puro milagro, y unos Whitesnake en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue una velada tan memorable, que todavía en la actualidad siento un leve escalofrío cada vez que la recuerdo. Coverdale no podría haber ofrecido un show más impactante, fue mágico también ver por fin a Mickey Moody en directo, y Mel Galley demostró ser el sustituto perfecto de Bernie Marsden. Basicamente, lo que vimos esa noche fue el mismo show que grabaron poco después en Donington para el famoso video en directo de esa gira.
Es chocante encontrarte en la actualidad a tanto crío que desconoce por completo la carrera de David Coverdale, o que tal vez ha visto el clip de “Is This Love” y le considera un payaso. Lo sé, los años pasan, la historia del Rock es inabarcable para alguien que hoy en día tiene 16 años, y para colmo, no se considera “cool” prestar atención a una banda como Whitesnake. Quien empieza a escuchar música ahora, es fácil que se deje llevar por las modas y se interese mucho antes por el hip hop o el punk pop que por bandas de Rock clásico que desaparecieron de la Tierra hace muchos, muchos años. Sin embargo, cada vez que escuchas “Live… In The Heart Of The City” de Whitesnake es inevitable preguntarte cómo es posible que cualquier persona joven con ganas de beber y follar no convierta ese disco en la banda sonora oficial de su adolescencia. De todas formas no es algo que me quite el sueño, la verdad. Mis vinilos de Whitesnake están en lugar seguro, así que no voy a quejarme.
Quien no se haya interesado jamás por la música de Whitesnake y sienta curiosidad por saber qué tenía de especial esa banda en los 80’s, lo mejor que puede hacer es adquirir el magistral “Live… In The Heart Of The City” y perder el mundo de vista durante una buena temporada.
Los siguientes álbumes en la lista deberían ser “Come An’ Get It” y “Slide It In”.
28 de Julio 2006
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OK, hasta el fan más incondicional de Gary Glitter estará de acuerdo en que se ha convertido en una figura detestable por los motivos que todos conocéis, pero sus despropósitos de los últimos tiempos no pueden borrar todos esos años de hits imperecederos y conciertos inolvidables. Nadie personificó mejor que Gary Glitter el espríritu del Glam más festivo. Sólo tuve oportunidad de verle una vez en directo, hace veinte años en el club Camden Palace de Londres, y fue una experiencia inolvidable. Gary cantó todos sus clásicos, se le veía en plena forma y el público se mantuvo en estado de histeria de principio a fin del show. Esa fue la época en la que Gary Glitter recuperó parte de su popularidad perdida en Inglaterra, y de hecho uno o dos años después modificó el formato del show, contrató a un montón bailarines y se dedicó a ofrecer conciertos masivos cada Navidad en grandes teatros. Aunque personalmente prefiero sus actuaciones del 86, cuando le acompañaba unicamente una buena banda rockera. Ahora que ya no queda nada del Rey del Glitter Rock, lo mejor es pinchar de nuevo sus viejos hits y tratar de olvidar su triste presente.
26 de Julio 2006
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Esta es una de las cincuenta o sesenta fotos que le tomé a Kelly Johnson en el primer concierto de Girlschool que vi en los 80’s. La banda teloneó a Black Sabbath en Barcelona (el catastrófico tour de “Born Again” con Gillan) en 1983 y, para alguien como yo, que para entonces ya llevaba un par de años escuchando “Hit’n’Run” de Girlschool a todas horas, aquello fue histórico. Kelly era en esa época una de mis sex symbols favoritas del Rock, en dura competencia con Wendy O., Joan Jett y Pat Benatar, y la verdad es que esa noche no aparté la mirada de Kelly ni un instante, a pesar de que también era fan de Kim McAullife. Si Kelly fue vuestro amor platónico durante una temporada, espero que disfrutéis la imagen.
25 de Julio 2006
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Crooks and Liars (http://www.crooksandliars.com) es en la actualidad el blog no comercial más popular del mundo. En estos tiempos en los que no tiene ya ningún sentido confiar en los grandes medios estadounidenses, Crooks and Liars es la fuente de información más fiable para estar al tanto de todas las perrerías de Bush y compañía. John Amato es el creador de esta excepcional web, actualizada diariamente con multitud de clips de ruedas de prensa, noticiarios, etc. Amato es también fan de la música, y habitualmente incluye clips de los Rolling Stones, Tom Petty, John Coltrane, etc., aunque resulta más interesante lo que tiene que decir sobre la caótica situación política de su país.
En Crooks and Liars podéis ver, por ejemplo, esta delirante aparición de Zappa en el programa Crossfire en 1987, defendiéndose de los ataques de los censores :
http://movies.crooksandliars.com/FrankZappa2.mov
24 de Julio 2006
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¡Bobby Rondinelli! Siempre tuve una fijación con este hombre. No tenía la clase de Cozy Powell, no era tan bueno como Tommy Aldridge, pero maldita sea… ¡era Bobby Rondinelli! Seguro que, durante muchos años, este gran tipo se miró al espejo cada mañana y se dijo a sí mismo: ¡soy Bobby Rondinelli! Esa gigantesca cabellera, es estilo tan tosco y rudo al aporrear los tambores… Sólo le vi una vez en directo, creo recordar que en 1983, cuando Rainbow presentaron su disco “Straight Between The Eyes” en Barcelona, y Bobby fue una de las grandes estrellas del show. Cuando entrevisté a Graham Bonnet un par de décadas más tarde, habló de lo desagradable que resultó para él encontrarse de la noche a la mañana a este hombre cubierto de pelo en el seno de Rainbow. Graham no habló de su estilo como batería ni de su personalidad, lo único que destacó con disgusto después de todos estos años fue su pelo. Para alguien tan Jimmy Dean como Bonnet, el look y las maneras de Bobby eran del todo inadmisibles. En fin, con todos mis respetos para Graham, a quien también respeto y admiro, Bobby Rondinelli Rules!
23 de Julio 2006
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19 de Septiembre de 1974. Una fecha importante para cualquier seguidor del Jazz y el Blues. Ese fue el día en que tuvo lugar la histórica sesión entre el legendario bluesman Big Joe Turner y nada menos que los Trumpet Kings (Dizzy Gillespie, Roy Eldridge, Harry “Sweats” Edison y Clark Terry). El disco que recoge dicha sesión, “The Trumpet Kings Meet Joe Turner” se editó en 1975 y es una absoluta delicia. Descubrí este álbum hace muchos años, cuando decidí meterme a fondo en la música de Dizzy Gillespie. Recuerdo que pasé un año entero rastreando vinilos de Dizzy allá donde iba, y éste fue uno de los fetiches más especiales que localicé. Qué gran disco… Se trata de una sesión totalmente casual, en la que cada músico se dejó llevar, y tiene un valor especial para quienes amamos por igual el Blues y el Jazz. No es habitual encontrar fusiones tan extraordinarias entre ambos géneros. La verdad es que la combinación entre la voz de Joe Brown, los solos llenos de sentimiento de los cuatro emblemáticos trompetistas y el apoyo de la banda del bluesman, es muy excitante. Y para los fans de Dizzy resulta además muy interesante escucharle tocando junto a su gran ídolo Roy Eldridge. Quien ame el Blues y nunca haya logrado apreciar el Jazz, tiene aquí el disco idóneo para introducirse en ese mundo.
21 de Julio 2006
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Hacía tiempo que Lori Barbero, una de las baterías más espectaculares del Rock, no ponía en marcha un nuevo proyecto musical. Desde la separación de Babes In Toyland, Lori se ha dedicado a hacer jams con amigos y algún que otro trabajo como fotógrafa (se ocupó de cubrir una gira de Har Mar Superstar, por ejemplo). Bien, pues los seguidores de Lori estamos de enhorabuena, porque acaba de formar una nueva banda. Se llaman Koalas y podéis escuchar algunas de sus canciones en su página de myspace: http://www.myspace.com/koalasbandlasband
Confiemos en que Lori gire de nuevo por Europa, y podamos verla pronto en nuestros escenarios.
14 de Julio 2006
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Desde la última visita de los Black Halos a España tengo un comentario de Billy Hopeless clavado en mi cerebro. Había finalizado el show de Castellón, Billy estaba relajado, con ganas de charlar, y recordó lo que le dijo su padre en su lecho de muerte: “La vida es como una película, y antes de que te des cuenta, ya estás viendo los títulos de crédito finales”. Seguidamente, su padre le comentó que debía esforzarse para que la película de su vida fuese la mejor película que hubiese visto jamás. Billy acababa de ofrecer otro de sus incendiarios shows, y sin embargo ahí estaba, totalmente relajado, reflexionando sobre la muerte. Hay muchas maneras de tomarse la vida, puedes identificarte con el viejo dicho “Life sucks and then you die”, o puedes exprimir cada día como si fuese el último; Billy desde luego prefiere la segunda opción. Fue muy especial hablar con él sobre Kike Turmix también, que como bien sabéis, introdujo a los Halos en España y fue una de sus bandas fetiche en los últimos años de su vida. Muchos músicos han sentido la pérdida de Kike, pero Billy desde luego es uno de los que lo han encajado peor, y este reciente tour por España ha sido una experiencia agridulce para él, a causa de la ausencia de su amigo. Por lo menos, está claro que si Kike siguiese entre nosotros estaría orgulloso de Billy, porque se mantiene fiel a sus principios, y en su nueva gira ha demostrado una vez más que es el discípulo directo de Iggy, Bators, Misfits y compañía.
13 de Julio 2006
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Ward Boult… vaya tipo. Uno de los fotógrafos más cool de Los Angeles. Cuando le conocí junto a un amigo, pasamos un buen rato charlando sobre Alice Cooper. Ward llevaba una preciosa chaqueta de cuero negro, con los ojos de Alice impresos en la espalda. Visitamos su estudio, y nos contó cómo fue su, hasta ese momento, único encuentro con Alicia; el típico “meet and greet” después de un show. Ward le pidió timidamente un autógrafo, y eso fue todo.
Su estudio estaba decorado con imágenes de Alice y Wendy O. Williams, y recuerdo que nos mostró sus fotos de modelos y drag queens desnudas cubiertas de sangre, hablamos de Rock’n’Roll y, un par de horas después, seguimos nuestro camino.
Han pasado seis años desde entonces y Ward Boult no sólo se ha convertido en uno de los fotógrafos más célebres de L.A., sino que incluso ha tenido el honor de ocuparse de la imagen de uno de los discos de Alice Cooper (las fotos de “The Eyes Of Alice Cooper” son suyas), y ha hecho fotos promocionales para artistas como Blackie Lawless y Gen Genitorturer.
El trabajo de Ward tiene un sello muy personal, y siempre consigue que cada artista luzca como una estrella. Cuando ves sus fotos de Wendy de la banda Whiskey Bitch en topless, por ejemplo, sientes deseos inmediatamente de escuchar su música. Aunque luego, por desgracia, te encuentras con algo mucho menos sorprendente de lo que esperabas, tan sólo Punk Rock simple y directo.
Si algún día montais una banda de Shock Rock y un “sugar daddy” os financia la carrera, no dudéis en pedirle a Ward Boult que se ocupe de vuestra imagen.
9 de Julio 2006
A veces me pregunto qué fue de uno de los más ilustres miembros de nuestra pequeña congregación populera. No citaré su nombre para no incomodarle. Quienes le conocieron ya saben que era un tipo muy discreto que odiaba cualquier clase de protagonismo.
La verdad es que siempre admiré su discreción. Era una verdadera enciclopedia humana, tenía más conocimientos que cualquier otro redactor de la época y cada mes contribuía a que el Popu no se apartase de una línea muy definida, pero sin embargo prefería pasar desapercibido. No tenía el más mínimo interés en destacar por encima de los demás. Mientras otros redactores se llevaban toda la gloria, con sus viajes y sus encuentros con estrellas, él permanecía en un segundo plano. Era un verdadero obrero del Rock’n’Roll, pero yo respetaba más a este tipo que a cualquier “prima donna” del periodismo musical de aquellos días.
Tenía un carácter terrible. Si le pillabas en un mal momento, lo más fácil era que descargase la furia del infierno sobre tu cabeza, tan sólo por cometer la osadía de dirigirte a él. Pero a mí jamás me importó eso. Yo era un crío en esos años y me pasaba el día en la redacción del Popu absorbiendo conocimientos y experiencias. Una conversación con nuestro malcarado amigo era más aleccionadora que leer seis libros de Historia. El tipo vivía para el Rock’n’Roll, él estuvo ahí cuando Led Zeppelin publicaron su primer álbum o cuando murió Janis Joplin, y era muy interesante escuchar lo que tenía que decir sobre ese tipo de cosas.
Siempre le vi como un viejo pirata. En esos años pasaron muchos periodistas por los cuarteles generales del Popu, muchos de ellos hambrientos de gloria, deseando utilizar la revista como un trampolín para alcanzar sus metas personales, algo que por otra parte es comprensible y respetable. Él, sin embargo, no parecía tener grandes aspiraciones. Era demasiado genuíno y real como para seguir el camino de todos esos tipos. Y ahí me tenía a mí cada día, como una ladilla, agobiándole con miles de preguntas sobre Zeppelin, Purple, Elvis, Sabbath, Rick Derringer, Free, etc. Era algo que yo hacía con todo aquel que se cruzaba en mi camino y podía aportarme algo, pero sus opiniones siempre tuvieron un valor especial para mí.
Recuerdo que cuando hice mi lastimoso debut en la revista, la reacción de la mayoría de redactores de la época fue muy negativa. Él por el contrario me dio su bendición. No puedo creer que le gustasen mis horribles textos, pero imagino que apreció mi pasión tan histérica por el Rock’n’Roll.
No he vuelto a verle desde finales de los 80’s e ignoro su paradero actual, pero en muchas ocasiones cuando tengo la mala fortuna de tropezarme con snobillos de tres al cuarto dando lecciones en periódicos y revistas, pienso en lo divertido que sería contemplar a cualquiera de esos cagones defendiendo sus patéticos argumentos ante el viejo pirata. Eso sí que sería algo digno de verse.
5 de Julio 2006
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Una de las muchas cosas que echo de menos de los 70’s y los 80’s, aparte de los majestuosos dobles Lp’s en directo, los solos de guitarra o las actuaciones de bandas metálicas en grandes pabellones, es un artefacto que era tan esencial para un crío rockero como cualquier T-shirt guarra de Ozzy o cualquier chapa de Judas Priest. Me refiero a los posters. El día en que el Popu dejó de incluir un deslumbrante poster con cada número, fue un día triste para muchos de nosotros. No soy una persona que acepte este tipo de cambios facilmente, y de hecho todavía en la actualidad siento nostalgia de todas esas cosas: los posters, el antiguo logo de la revista, etc.
Siempre ha habido algo mágico en el concepto de “poster”. Tal y como yo lo veo, los posters son vida. Echas un vistazo a tu alrededor y ahí tienes al Steven Tyler del 77, enfundado en uno de aquellos monos de “R’n’R gipsy”, mirándote con arrogancia, o a Ginger Lynn mostrándote sus encantos.
Los posters han estado presentes a lo largo de toda mi vida, y debo decir que la evolución por mi parte en lo que se refiere a selección de imágenes, ha sido… nula. En 1977 estaba rodeado de posters de Elvis y Starsky y Hutch, y en el 2006 estoy rodeado de posters de… Elvis y Starsky y Hutch!
Es una lástima que empapelar una pared con posters vintage no se considere Arte, porque siempre fui bueno en eso. Hay que tener un talento especial para saber que al lado de un poster atómico de Farrah Fawcett-Majors hay que colocar uno de Ace Frehley… ¡esas son las cosas importantes de la vida!, e increiblemente no todo el mundo es consciente de ello.
Una vez, en los 80’s, entró en mi habitación el cantante de Green On Red, Dan Stuart, y sólo pronunció tres palabras: “This is poetry”… ¡y tenía razón! El tipo vio un collage espectacular de posters de Michael Schenker, Brando, Kiss, Vampira, Van Halen y demás, y supo apreciar el valor de esas imágenes.
Nunca jamás tiréis a la basura vuestros viejos posters. Defended con vuestra vida esos majestuosos desplegables de Cinderella y Bruce Lee que os acompañan desde hace décadas.
Al fin y al cabo, si algún día perdéis la pasión por ese tipo de cosas, ¿qué sentido tendría seguir en la Tierra?
30 de Junio 2006
-Es realmente triste que la única vez que los medios mainstream han prestado atención a una banda como Great White en los últimos veinte años, fuese por motivos tan terribles, la tragedia del club The Station. Qué cruel ironía que sucediese algo así justo después de que publicasen uno de los mejores álbumes de su carrera, aquel excepcional “Can’t Get There From Here”, que como mínimo debería haber captado la atención de algunos críticos, aquellos que en lugar de interesarse por lo que se supone que es o deja de ser cool, se limitan a disfrutar de la buena música sin dejarse llevar por estúpidos prejuicios.
Pero así son las cosas. Nadie, absolutamente nadie en los medios prestó la más mínima atención a ese disco, y desde entonces sólo se cita el nombre de Great White en la prensa como referencia a la tragedia de Rhode Island.
“Can’t Get There From Here” es uno de mis discos favoritos de los últimos diez años. Adoro toda la discografía de esta banda, discos como “Once Bitten…”, “Hooked” o “…Twice Shy” están hechos a medida para cualquier seguidor del Hard Rock americano de los 80’s, pero con “Can’t Get There From Here” Great White llevaron su música a otro nivel. Desde luego Jack Russell no podría haber compuesto estas canciones con veinte añitos. Temas como “In the Tradition” están escritos por un tipo que ha tenido que aguantar muchos malos tragos en su vida, no es la obra de un crío con ganas de rockear en Sunset Strip. Ese tipo de canciones son idóneas como banda sonora para un período de tristeza, soledad y desamor, y contrastan con temas más festivos como “Rollin’ Stoned” o “Saint Lorraine”.
Resulta curioso además que en “Can’t Get There From Here” encontremos el mejor tema que ha compuesto Don Dokken desde los días de “Under Lock and Key” y “Back For The Attack”. Me refiero a “Wooden Jesus”. Hay un abismo entre esa composición y el mediocre material que podemos escuchar en los últimos discos de Dokken.
Probablemente Great White jamás recibirán el tratamiento que merecen en la prensa, pero ahí está su excelente discografía para que la disfrute todo aquel que lo desee.
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