Recent Comments

September 2010
M T W T F S S
« Aug    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

DiaWHEE! September 2006

30 de Septiembre 2006

Han pasado seis años desde la edición de aquella exquisitez titulada “Everybody’s Talking ‘Bout Miss Thing”, y Lavay Smith ha decidido por fin grabar su nueva obra. En estos momentos está encerrada en el estudio dándole forma a su tercer álbum, que promete ser tan recomendable como el anterior.

Lavay no ha dejado de ofrecer conciertos cada semana desde la publicación de aquel disco, y quienes la han visto en directo cuentan que tiene una de las mejores bandas de América. De hecho, sus músicos han tocado en el pasado con colosos como Duke Ellington, Benny Goodman, Rufus Thomas, Tito Puente, Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, etc. No se trata de una pandilla de recién llegados precisamente.

Si os interesa el Swing y el Jazz de los años 40 y 50, y todavía no habéis escuchado “Everybody’s Talking ‘Bout Miss Thing”, deberíais haceros con él cuanto antes. Durante una época no podía apartarme de ese álbum, lo escuchaba a diario, y todavía en la actualidad lo tengo muy presente. Podéis adquirirlo en la web de la propia Lavay: www.lavaysmith.com


29 de Septiembre 2006

Es inevitable sentir un cierto cariño por Frank Stallone. Ahí ha estado todos estos años, sin llamar demasiado la atención, cantando sus canciones, haciendo sus shows, y enamorando a una selecta minoría de damas de todos los niveles sociales. Mientras su hermano Sly afrontaba retos imposibles en la gran pantalla, enfrentándose a montañas de músculos en rings de boxeo o luchando contra tipos malos en las calles de Los Angeles, Frank alimentaba los sueños húmedos de sus fans.

Frank Stallone nunca será tan carismático como Dean Martin, pero… venga, no negaréis que os sentirías conmovidos si de pronto alguien os regala su disco “Stallone On Stallone”. Esa es la clase de regalo que toca la fibra sensible de cualquiera! Ahí tenemos a Frank cantando canciones que aparecieron en las bandas sonoras de pelis de Sly como “Acorralado”, “Rambo”, “Rocky I”, “Rocky II” o, sí, por supuesto, ese clásico de cojones titulado “Staying Alive”.

Todavía no he podido conocer a Frank Stallone, pero espero que suceda algún día! En un viaje a Las Vegas, hace años, casi surge la oportunidad. Visité a la actriz Liz Renay en su casa, y pasamos alrededor de seis horas charlando en su salón. Ya la había entrevistado anteriormente, y desde entonces, habíamos desarrollado una curiosa amistad. Cada dos o tres meses la llamaba desde España para charlar, y pasábamos una hora al teléfono, hablando sobre Las Vegas, Sinatra, gangsters, etc. Aquel día Liz mencionó a Frank Stallone, que es un gran amigo suyo desde hace años, y estuvo a un paso de localizarle y fijar una cita con él!

Posteriormente, se produciría un incidente gracioso. Transcurrió algún tiempo, conocí a Poison Ivy y a Lux Interior, que son grandes fans de Liz, e intenté que se conociesen; incluso surgió la idea de que colaborasen juntos, ella desde luego lo deseaba, pero la pareja más cool del Rock no llegó a dar el gran paso. Bien, pues Liz le habló a Frank de Ivy y Lux, y éste comentó inmediatamente: “¡Yo también quiero grabar un disco con The Cramps!”. Dios, ¿podéis imaginar semejante colaboración? Frank Stallone & The Cramps!!! Pero Liz le aclaró que tal vez no sería una buena idea, más que nada porque pertenecen a mundos distintos, y Frank no insistió, aunque probablemente no llegó a entender dónde estaba el problema! Para él todo es entertainment!, y en el fondo es cierto!, ¿o acaso no imagináis a Frank Stallone haciendo un pequeño cameo en “Off The Bone”?, ¿no?… OK, quizá tengáis razón.

28 de Septiembre 2006

Hoy me apetece dedicarle un pequeño tributo a June Mack. ¡Qué criatura tan perturbadora!, sin duda la supermujer más excesiva del Universo Meyer. ¿Quién podría competir con June en cuestión de sex-appeal?, ¿Gwyneth Paltrow?, por Dios, ese ser pateticamente lánguido y endeble ni tan siquiera debería respirar el mismo aire que June Mack.

Allá donde estés, June, te recordamos con cariño.

27 de Septiembre 2006

Resulta extraño pensar en cómo se han desarrollado las cosas en el seno de Queens Of The Stone Age desde la primera gira del grupo. Lo que empezó siendo una banda real, en donde cada miembro tenía su importancia (incluso el técnico de luces se tomaba fotos promocionales con ellos!), se ha convertido en el proyecto personal de Josh Homme, lo cual no me parece ni bien ni mal. Josh es brillante y todo lo que hace tiene interés. No hay duda de que los Queens Of the Stone Age originales eran una gran banda, pero Josh sigue ofreciendo buenos conciertos y discos sorprendentes.

Cuando hicimos aquella lejana sesión de fotos con el grupo en nuestro estudio, en su primera visita a España, me sentí a gusto charlando sobre todo con Alfredo Hernández y Dave Catching. No podría decir nada negativo de Josh ni de Nick Oliveri, pero resultaba más difícil la comunicación con ambos. Oliveri es tan jodidamente hiperactivo que en ocasiones puede agobiar, y Josh se mostró en todo momento muy reservado; no actúa como una estrella, simplemente lo es, y a veces prefieres respetar el espacio de alguien que, claramente, se encuentra en un plano distinto. Lo mismo me ha sucedido en otras ocasiones con estrellas como Mark Lanegan, Perry Farrell, Terence Trent D’Arby o Lux Interior; son agradables, no se comportan con arrogancia en ningún momento, pero es evidente que están en otra dimensión. Por el contrario, podría imaginarme saliendo a tomar copas con Dave y Alfredo. Tipos cercanos y entrañables.

Alfredo es muy dulce como persona, cuando pasas un rato charlando con él casi sientes que estás en compañía de un viejo amigo. En aquel pequeño encuentro hablamos bastante de música. Recuerdo que le comenté que el disco de Queens Of The Stone Age tenía un sonido un poco retro, y eso le sorprendió, la única influencia que él veía en el álbum era Devo.

Con Dave hablé de los mil y un temas. Alguien como él, que vivió a fondo los 70’s, tiene muchas anécdotas que contar. Vio a Queen en una de sus primeras giras y tardó meses en recuperarse de la experiencia, es fan de Gram Parsons, y en definitiva tiene un gusto musical exquisito. Enseguida se comprometió a enviarme montones de discos, aunque como muchas veces sucede en estos casos, no volvimos a comunicarnos jamás después de aquel día.

Fui a aquella sesión de fotos totalmente hundido por algún drama personal que ya ni recuerdo, era uno de esos días en los que la idea de una bañera y una gillette no suenan nada mal, pero amaba a Kyuss y tenía que estar allí. Hablamos bastante sobre el estudio Rancho de la Luna que Dave tiene en Joshua Tree Inn (allí han grabado Queens, Kyuss, Lanegan, Twilight Singers y tantos otros), recordamos viejos discos y conciertos, nos bebimos unas cervezas, y un par de horas después la vida era bella de nuevo! Salí de ese estudio sintiéndome feliz.

Al cabo de unos años, en una visita a Joshua Tree intenté visitar los estudios Rancho de la Luna con la esperanza de localizar allí a Dave. Le pregunté a una chica que trabajaba en el motel Joshua Tree Inn, donde murió Gram Parsons, si podría encontrar a Dave en el estudio, y ella me comentó que Fred Drake, socio de Dave, estaba en Rancho de la Luna recuperándose de una operación, así que preferí no molestar. Por desgracia, Fred fallecería poco después.

Hoy en día Dave Catching toca la guitarra con Eagles Of Death Metal, y no ha perdido ni una pizca de entusiasmo por el Rock’n’Roll.

26 de Septiembre 2006

Hoy se pone a la venta el nuevo disco de Farmer Jason “Rockin’ In The Forest With Farmer Jason”. Es chocante que Jason Ringenberg se haya tomado tan en serio su alter-ego de Farmer Jason, pero la verdad es que me parece algo totalmente elogiable. Combina sin problemas su carrera de country rocker con su papel de role model para niños.

El propio Jason comentaba recientemente en su web que hace poco un niño le preguntó por primera vez: “¿Eres Farmer Jason?” en una tienda, y cuando él respondió afirmativamente, el crío comentó: “Mi hermano piensa que eres estúpido”. Delirante.

Jason ha rodado un clip infantil para promocionar su álbum y pronto actuará en un festival para niños, así que supongo que tendremos que esperar una temporada para escuchar un nuevo álbum Country-Rock de Jason. Claro que si regresa con una obra tan brillante como “Empire Builders”, la espera habrá valido la pena.

25 de Septiembre 2006

“I got pictures of naked ladies/Lying on their beds /I whiff that smell and sweet convulsion/ Starts a swelling inside my head”. Así comenzaba la canción más controvertida de W.A.S.P., “Animal (Fuck Like A Beast)”. Gracias a este tema en concreto, Tipper Gore incluyó a la banda en la lista negra del P.M.R.C.

“Animal (Fuck Like A Beast)” jamás llegaría a aparecer en el álbum de debut de W.A.S.P. Los responsables de Capitol prefirieron ahorrarse problemas y censuraron la canción. En Europa, sin embargo, Music For Nations la puso a la venta en un maxi-single que hoy en día es un valioso fetiche para cualquier seguidor del Metal 80’s. El maxi se editó en Abril de 1984 y yo aún lo conservo.

Por aquel entonces, Blackie Lawless todavía no se sentía capacitado para emular torpemente a Pete Townshend con mediocres discos conceptuales, y se limitaba a rockear. La formación original de W.A.S.P. duraría poco, pero se les recuerda con nostalgia. Estamos hablando de Chris Holmes, Randy Piper, Tony Richards y el amigo Blackie, ¿quién diablos podía competir con semejante pandilla de maníacos?

Pronto tendremos a Blackie de nuevo en España (del 23 de Noviembre al 2 de Diciembre). Y será divertido, desde luego, aunque sólo sea por verle brincando una vez más sobre su barroco pie de micro que tantos problemas ocasiona en cada gira. Pero algún día debería dejarse de idioteces conceptuales y hacer una gira de reunión con Holmes, Piper y Richards.

24 de Septiembre 2006

No hay nadie como Jackie Beat. Ella es mucho más que una drag queen excesiva e imprevisible. Cómica, cantante, icono subterráneo angelino, Jackie Beat es la peor pesadilla de la América santurrona de Bush y Cheney. Dificilmente encontraréis a una criatura con la lengua más sucia que nuestra querida Jackie, por ello no es de extrañar que entre sus fans figuren estrellas como Roseanne, Debbie Harry o Liza Minelli.

Tuve oportunidad en una ocasión de ver uno de sus números en un festival de comedia, y… Dios mío, hasta el mismísimo Bon Scott se habría sentido escandalizado con ella. Acababan de presentármela, y Jackie se mostró amable pero no especialmente extrovertida. Después de haber oído hablar tanto de ella, esperaba un encuentro más desbordante, sin embargo estuvo muy comedida, hasta que salió a escena y, bueno, aquello sí que fue impactante.

Jackie se limitó a hacer un rap sobre pollas, de todos los tamaños, colores y nacionalidades, improvisando constantemente, y cuando nos deleitó con su última rima cerdísima, ya tenía a todo el público a sus pies. Yo cometí el error de situarme en primera fila, y Jackie se divirtió lanzándome miraditas de complicidad cada vez que hablaba de pollas latinas; ni que decir tiene que pasé unos momentos de considerable tensión!

Ahora que se acerca el invierno, es un buen momento para que tratéis de localizar el disco navideño de Jackie “Jackie Beat Is Comin’ To Town”, que incluye canciones con títulos tan explícitos como “I Saw Daddy Doin’ Santa Claus”, “Merry Fuckin’ Christmas”, “Do You Bellieve In That Guy Santa Claus?” o “Black Christmas”. La banda sonora idónea para unas Navidades definitivamente alternativas.

23 de Septiembre 2006

Fue uno de los conciertos de mi vida. Junkyard en Serie Z. No creo que muchos medios le dediquen un recordatorio a esa histórica actuación en el futuro, pero quienes estuvimos allí sabemos que fue uno de los conciertos más jodidamente rockeros de las últimas dos décadas. David Roach de nuevo al frente de su banda del alma, respaldado por Chris Gates y Pat Muzingo. Un sueño hecho realidad.

Desde entonces, Junkyard no han hecho gran cosa. La situación personal de cada uno de ellos dificulta una reunión de la banda a largo plazo, aunque parece ser que recientemente han vuelto a poner en marcha el grupo.

Ojalá graben un nuevo disco algún día y volvamos a verles en directo, pero aunque eso no suceda podemos sentirnos felices, porque tuvimos oportunidad de ver a Junkyard en plena forma, con un público absolutamente entregado que les dio el tratamiento de leyendas que merecían.

22 de Septiembre 2006

Esta es una imagen que me trae muchos recuerdos. Sí, la dama en cuestión es Mary Woronov, icono del underground americano, a la que tuve oportunidad de entrevistar para el Popu hace años. En el momento de tomarle esta foto, las cosas ya se habían calmado y Woronov no quería ahogarme, pero todo empezó muy, muy mal. No voy a relatar de nuevo aquí todos los detalles de lo sucedido, porque muchos ya lo leisteis en su día, cuando se publicó la entrevista, pero me apetece hablar un poco de ella. Recientemente volví a chequear su web (www.maryworonov.com), con la esperanza de encontrar algo de información sobre sus actuales proyectos, pero como era de esperar sigue sin actualizarla. Y, sí, conservo su teléfono y podría pedirle otra entrevista, pero… no, definitivamente no sería una buena idea!

Es curioso, porque cuando me despedí de ella, después de haber pasado siete u ocho horas juntos, estábamos totalmente borrachos, nos habíamos bebido una botella de vino mientras nos contábamos todo tipo de intimidades e incluso llegamos a tomarnos una foto juntos increiblemente cursi, abrazados y sonriendo a la cámara, como si fuésemos amigos del alma. Pero por supuesto, Mary no es la clase de persona a la que puedas conocer realmente tras pasar ocho horas en su compañía. En el momento de despedirnos le comenté que tal vez podríamos quedar de nuevo la próxima vez que visitase Los Angeles, pero los dos sabíamos que no volveríamos a cruzar nuestros caminos nunca más.

La primera vez que contacté con ella admito que estaba aterrorizado. “Eating Raoul” (“¿Y si nos comemos a Raul?”) siempre ha sido una de mis películas favoritas, y Mary me imponía mucho respeto. Ni que decir tiene que no fue una conversación cómoda. Le conté mis planes y ella no dijo que no, pero tampoco parecía sentirse muy entusiasmada con la idea de perder el tiempo con un tío de España que escribía para una revista de la que no había oído hablar jamás. Y bien, a partir de ahí, se sucedieron los despropósitos, uno tras otro, hasta casi hundir la entrevista.

Mary olvidó nuestra cita, cuando la llamé para recordarle que estaba tirado en un motel de Hollywood Boulevard esperando a que me recogiera, casi me insultó porque no entendía por qué diablos tenía que venir a buscarme a pesar de que habíamos quedado así meses atrás, y lo que vino después fue aún peor… Su espectacular llegada al motel, derrapando como si estuviese en un capítulo de Starsky & Hutch, las primeras palabras que me dedicó (“Métete en el coche!!!”) tras dar un golpe a la puerta del auto, la bronca que me pegó porque acababan de ponerle una multa por mi culpa… En fin, todo muy intenso. La historia ya se publicó en el Popu 330 de Abril del 2001 (con Dimebag Darrell en portada), y la verdad es que ahora la recuerdo con cariño. De hecho, superado el mal trago inicial, Mary cambió de actitud e incluso se divirtió recordando viejas historias en la entrevista.

En ese mismo viaje conocí también a Mink Stole, la gran musa de John Waters, que es amiga de Mary, y cuando le expliqué lo sucedido, Mink me pidió que entendiese que había conocido a Mary en un momento difícil de su carrera. Por aquel entonces, Mary estaba tratando de sacar adelante su obra pictórica, y como siempre sucede en estos casos, los medios no entendían que de pronto una actriz se introdujese en otro medio de expresión con el que no la relacionaban. De todos modos, dejando al margen este detalle, Mary Woronov es una mujer de mucho carácter, y seguro que, aunque la fortuna le sonriese, seguiría siendo difícil de tratar, lo cual me parece fantástico, porque es justo lo que esperas de ella. Si tenemos en cuenta que la frase con la que todos relacionamos a Mary es “get lost, little worm” (“piérdete, pequeño gusano”), sería un poco absurdo pretender que sea la persona más cercana y amable de la tierra.

Quien jamás haya visto “Eating Raoul”, debería hacerse con ella cuanto antes. Gran película. La mejor de la filmografía de Paul Bartel.

21 de Septiembre 2006

King’s X es el clásico ejemplo de banda que, aparentemente, tenía lo necesario para triunfar, pero jamás logró el éxito que merecía. Les descubrí con su segundo disco, “Gretchen Goes To Nebraska”, y recuerdo que me quedé sin habla cuando escuché por primera vez canciones como “Over My Head”, “Summerland” o ”Everybody Knows A Little Bit Of Something”, e inmediatamente compré su primer álbum “Out Of The Silent Planet”, otra joya de aquellos años. Tenían un sonido muy personal, sus composiciones desprendían una tremenda frescura, y contaban con un gran cantante, Doug Pinnick, que además tenía mucho carisma escénico.

Pero pasaba el tiempo, y King’s X seguía siendo una banda conocida tan sólo por una selecta minoría. Con la edición de su tercer álbum, aquel fantástico “Faith, Hope, Love”, creí que por fin habría llegado su momento. Era un disco un poco más comercial y podría haber sonado a todas horas en la radio, pero nadie apostó por ellos. Y cuando, dos años después, editaron el cuarto Lp, “King’s X”, un disco que en mi opinión no estaba ni mucho menos a la altura de los tres primeros, la suerte ya estaba echada. King’s X serían una pequeña banda de culto “forever and ever”.

Poco importó que Alice In Chains se “inspirasen” claramente en su sonido para grabar “Facelift” (el propio productor del disco lo reconocería posteriormente). Ciertas bandas lo tienen todo a su favor para alcanzar el estrellato, mientras que otras están condenadas a no lograrlo jamás.

Por fortuna, King’s X jamás se han sentido condicionados por este tipo de cosas, y ahí los tenemos todavía, dieciocho años después de su brillante debut. En todo este tiempo han seguido publicando buenos discos, entre los que destaca especialmente su directo aparecido hace un par de años, “Live All Over The Place”.

Muchas bandas deberían tomar ejemplo de Doug Pinnick, Ty Tabor y Jerry Gaskill.

16 de Septiembre 2006

Ha tardado en llegar, pero por fin aquí está, la web oficial de Bunny Yeager (www.bunnyyeager.com). Cuando entrevisté a Bunny hace años, para los Popus 325 y 326 de Noviembre y Diciembre del 2000, su web era tan sólo un lejano proyecto. Por aquel entonces, ella estaba volcada en sus libros de fotos y en la edición de su revista de pin-up’s Glamour Girls Then and Now dirigida por Steve Sullivan, y no tenía muy claro cuándo podría poner en marcha la web. Pero aquí la tenemos finalmente. Quien desee adquirir material de Bunny (fotos, postales, camisetas, libros…), puede hacerlo sin recurrir a eBay.

A través de su web vende algunas de sus legendarias fotos de Bettie Page, Lisa Winters, Maria Stinger o Jackie Miller, aparte de muchas fotos de sí misma de su etapa como pin-up. También podéis adquirir libros suyos como “Bunny’s Bettie in Jungle Land”, “Bunny’s How I Photograph Nudes” o “Bunny’s Bikini Beauties”.

Bunny es la fotógrafa de pin up’s más importante de la historia, y ella misma es una pin up legendaria. Cuando hice aquella entrevista de dos largas horas, fue una experiencia fascinante. Lástima que se tratase de una entrevista telefónica, pero para hacerla en persona habría tenido que trasladarme a Miami, y esa es la ciudad que menos me atrae de toda la esfera terrestre. Por desgracia, Bunny casi nunca viaja, ni tan siquiera suele ir a Los Angeles, así que tuve que conformarme con el teléfono.

Después de esa entrevista me mantuve en contacto con ella durante bastante tiempo. En aquella época Bunny no tenía e-mail, así que solía llamarla por teléfono varias veces al año para ver cómo estaba, y ella siempre tenía miles de proyectos en la cabeza. El proyecto más interesante era un disco de Jazz. Bunny ha cantado durante toda su vida, sobre todo en la iglesia, adora el Jazz y deseaba grabar un álbum. Me pidió que le buscase un sello discográfico y me convirtiese en el manager de su carrera musical, pero no soy la persona más organizada del mundo y dudo que la cosa hubiese funcionado, así que traté de buscar a la persona adecuada en Los Angeles. Le propuse la idea a algunos amigos que trabajan en agencias de management, y por desgracia nadie se interesó.

Si ahora estuviésemos en 1990, cuando la gente todavía compraba discos, habría sido más fácil llevar a cabo un proyecto de esas características. Imaginad un disco lounge de Bunny Yeager en vinilo con una de sus glamurosas fotos en portada!, habría sido un maravilloso fetiche para los seguidores de todo lo relacionado con el universo de las pin-up’s. Pero sin embargo, en la actualidad, si alguien como Bunny graba un disco, la mayoría de la gente se lo bajaría de Internet y el sello discográfico que pagase las sesiones de grabación y la promoción no recuperaría el dinero invertido. Una lástima.

Fue curioso que a Bunny le apeteciese hacer una entrevista para una revista de Rock’n’Roll. Ella jamás ha mostrado interés por este mundo, y de hecho es muy religiosa y sus valores morales chocan de lleno con los de muchos de nuestros héroes, pero es consciente de que hay miles de rockeros interesados por las pin-up’s de los 50’s, así que le le pareció una buena idea. La primera parte de su entrevista la publiqué en un número con Marilyn Manson en portada, una coincidencia realmente desafortunada. Sin embargo, Bunny se mostró entusiasmada con el artículo, y aunque imagino que no siente un gran aprecio por el amigo Marilyn, jamás comentó nada al respecto.

Ojalá Bunny grabe algún día ese disco que tiene en mente. Sería el álbum idóneo para cualquier fan de la colección ultra-lounge.

14 de Septiembre 2006

Ahí está, el legendario desplegable de Jackie Fox de The Runaways desnuda en la revista Poster, cubriéndose con un ejemplar de dicha publicación. La verdad es que fue una elección sorprendente: en lugar de fotografiar desnuda a Cherie Currie, Joan Jett o Lita Ford, el autor de esa sesión, Barry Levine, se decantó por Jackie, que destacaba menos en la banda pero era también muy sexy.

Barry explicó, años después, los motivos de su decisión. Simplemente Jackie era su miembro favorito en la banda, y quien él consideraba más inteligente (de hecho, hoy en día, Jackie es abogada). La opción de fotografiar desnuda a Cherie ni tan siquiera llegó a considerarla. Cherie y Barry jamás se llevaron bien. En opinión del fotógrafo, Cherie era increiblemente arrogante y se comportaba en todo momento como una superestrella. La relación entre ambos se vino abajo por completo durante una sesión para Poster: Cherie sacó de sus casillas a Levine y éste lanzó una cámara contra ella, que la cantante esquivó por puro milagro. Tras ese incidente, Currie abandonó el estudio, tuvo una fuerte discusión con sus compañeras de grupo, y poco después dejó a The Runaways para siempre.

13 de Septiembre 2006

Nunca he comprendido cómo es posible que alguna gente se introduzca en la música escuchando Rock progresivo… ¡Rock progresivo! En mi caso, con el transcurso de los años aprendí a apreciar a algunas bandas de ese estilo, pero quienes realmente captaron mi atención cuando era un crío fueron Elvis, Stones, Zeppelin, Kiss, Suzi Quatro, AC/DC, Aerosmith, Alice Cooper, Thin Lizzy y compañía. La clase de bandas y artistas que, para mi gusto, personifican el Rock’n’Roll. De la noche a la mañana pasé de jugar con Madelman y Geyperman a jugar con discos de Kiss y Alice Cooper; la transición más lógica.

Parte importante de mi educación rockera en esos años fue, obviamente Popular 1, pero también revistas suecas para teenagers como Bravo y Poster. Nunca entendí una palabra de aquellas publicaciones, ni falta que hizo. Eran todo imagen, y se convirtieron en el complemento visual perfecto para mis discos. Pese a que el mundo de la música esté lleno de literatos frustrados empeñados en intelectualizar el Rock, yo siempre he pensado que, ante todo, el Rock’n’Roll es algo muy físico y visceral, donde la imagen, el sex appeal y la actitud tienen una enorme importancia. Por ello, para un crío en aquellos años Poster, Bravo y revistas americanas como Creem, eran irresistibles.

Poster siempre fue un engendro verdaderamente curioso. Tenían a algunos de los mejores fotógrafos del mundo a su disposición, y eran deliciosamente unidireccionales en sus gustos. Siempre lo mismo: Kiss, Abba, Kiss, Sweet, Kiss, Thin Lizzy, Kiss, Kiss y Kiss. Cada año le dedicaban la portada varias veces a los cuatro monstruos maquillados (en unas ocasiones era Gene, otras Paul, otras la banda al completo…), y los encargados de fotografiar a Kiss eran tipos como Fin Costello (el autor, entre otras muchas cosas, de las fotos de la carpeta de “Alive!”) o Barry Levine (autor de la legendaria sesión en lo alto del Empire State).

Curiosamente Thin Lizzy también aparecían muy a menudo (en la foto que encabeza este texto podéis ver a Phil Lynott hojeando un número de Poster), y cubrían además a grupos menos famosos como Angel o Starz.

Una de las sesiones de Poster que más me impactó fue la que hizo Barry Levine con Jackie Fox de The Runaways desnuda. No podías ver nada realmente, porque Jackie cubrió parte de su cuerpo con un ejemplar de Poster, pero para un crío pajero fan de las Runaways, aquello fue histórico!

Poster tuvo una corta vida: 1974-80, pero de todos modos fue un período tremendamente intenso. Gracias a esa revista, Kiss triunfaron en Europa mucho antes; era justo la clase de revista que necesitaba el grupo para captar la atención de los teenagers. Y a Poster le deben también gran parte de su éxito bandas como The Runaways o Sweet.
11 de Septiembre 2006
Billy Squier
La primera vez que escuché a Billy Squier fue cuando cayó en mis manos su segundo álbum “Don’t Say No”. Era 1981 y la música de Squier sonaba fresca y potente. Pinché ese álbum hasta la saciedad durante aquel año. No sabía nada de aquel tipo, pero de la noche a la mañana se convirtió en uno de mis cantantes favoritos. Escuchaba una y otra vez “In The Dark”, “My Kinda Lover”, “The Stroke”… Esas canciones tenían un efecto adictivo, nunca era suficiente.

Es gracioso recordar ahora que quince años después le puse este disco a un fan de Pearl Jam y Guns N’Roses, y por supuesto no entendió nada. Para él, Billy Squier era sólo un rockero AOR, rancio y pasado de moda. Imagino que la música de Squier es difícil que atraiga a quienes no escucharon sus discos en su día.
Billy Squier diseñó la banda sonora perfecta para mis veranos de la primera mitad de los 80. Siempre relacionaré la majestuosa trilogía “Don’t Say No”-“Emotions In Motion”-“Signs Of Life” con días soleados ochenteros. No era música furiosa, ni depresiva, ni especialmente profunda… Eran maravillosos hits radiofónicos. Hard Rock melódico 80’s que aportaba luminosidad a tu vida.

En los 70’s Billy ya había intentado triunfar al frente de su banda Piper, que estaba apadrinada por el manager de Kiss, Bill Aucoin, pero no tuvo suerte hasta que se decidió a probar fortuna en solitario.

Su primer álbum, “The Tale Of The Tape”, en donde figuraba el emblemático tema “The Big Beat”, que utilizaron muchos rappers en los primeros días del Hip Hop, es también muy bueno, pero muchos de nosotros no lo escuchamos hasta la segunda mitad de aquella década, así que yo por lo menos lo relaciono con otra etapa de mi vida.

En la actualidad, Billy Squier permanece en activo. Sus últimos discos en estudio publicados en los 90 eran simplemente correctos, pero seguro que sus shows siguen siendo muy potentes.

Curiosamente, los rappers todavía utilizan samplings de “The Big Beat” hoy en día. El último que lo hizo fue el subnormal de Jay Z.

9 de Septiembre 2006

Esta es una de las pocas fotos que conservo del concierto que ofreció David Lee Roth en Madrid a principios de los 90’s, en la gira de “A Little Ain’t Enough”.
Qué actuación tan extraña… Yo tenía todavía muy fresco en mi cabeza el recuerdo de su memorable show de 1988 en Barcelona, en el tour de presentación de “Skyscraper”, y esperaba ver algo similar. OK, Steve Vai había abandonado la nave, así que la única estrella que veríamos esa noche sería Dave, pero sabíamos que él solito era capaz de ofrecer un concierto histórico. Sin embargo, desde el inicio de la velada ya me di cuenta que las cosas pintaban mal: Dave vestido de negro, con su pelo recogido con una coleta y bastante más serio de lo habitual.

¡Qué diablos!, ¿dónde estaba el célebre “Bugs Bunny con genitales”?, ¿de la noche a la mañana se había transformado en un artista serio y profundo?

Conforme fue avanzando el concierto, la situación no mejoró demasiado. A ratos, Dave volvía a ser el de siempre, pero daba la impresión de estar ofreciendo una actuación de compromiso. No querría ofender a quienes améis a este hombre y disfrutáseis aquella noche. Los que le visteis en directo por primera vez en aquel concierto seguro que conserváis un buen recuerdo, pero todo aquel que le hubiese visto en la gira anterior o al frente de Van Halen, probablemente se sintió tan descolocado como yo.

A pesar de que su banda de esa gira estaba compuesta por mercenarios anónimos, el disco que presentaba era bastante bueno, pero… faltó glamour, fuerza y diversión. Dave cabalgó sobre un gran micrófono, bromeó en algunos momentos, y cantó bien, pero qué puedo decir, yo regresé a Barcelona deprimido. En cierto modo, fue el fin de una era para los seguidores de Diamond Dave. Por primera vez no estaba respaldado por una superbanda, y él mismo no parecía sentirse muy a gusto en escena.

Desde entonces han pasado muchas cosas, y Dave ha vuelto a ofrecer giras muy excitantes, aunque en estos momentos está perdiendo el tiempo con un aburrido proyecto bluegrass.

Crucemos los dedos para que se reuna de nuevo con Steve Vai y Billy Sheehan algún día.

8 de Septiembre 2006

Lo comentaba recientemente en el Popu. La historia de Haggis es realmente chocante. El hombre que le cubrió las espaldas a Zodiac Mindwarp en los 80’s, y a Frank C. Starr desde finales de aquella década hasta mediados de los 90’s, hace ya algún tiempo que decidió despojarse de sus indumentarias de cuero negro y sus gafas de espejo, y está estudiando para sacar adelante la carrera de medicina!
Quién habría podido imaginar cuando The Four Horsemen editaron “Gettin’ Pretty Good… at Barely Gettin’ By”, que diez años después dos miembros de la banda (Frank C. Starr y Ken “Dimwit” Montgomery) estarían muertos y Haggis dejaría el Rock para dedicarse a la medicina.

Vi a Haggis una vez en directo en 1988, cuando aún se hacía llamar Kid Chaos y tocaba con Zodiac Mindwarp & The Love Reaction, y fue una experiencia verdaderamente intensa. Este sujeto era una bestia escénica.

Echad un vistazo a este link, y conoceréis más datos sobre la sorprendente historia de un grasiento rockero reconvertido en aplicado estudiante de medicina:
Haggis, Doctor

7 de Septiembre 2006

He contado esta anécdota en el Popu varias veces, pero siempre es un placer recordarla. Imaginad a un tipo chulo y pendenciero, sentado en las escaleras de un club de Los Angeles, contemplando la actuación de una banda totalmente desconocida. El sujeto en cuestión alternaba tragos de cerveza con insultos dedicados al cantante: “Vete a casa, maricón! ¿Quién coño te crees que eres? No eres más que un maldito maricón!”. Y mientras tanto, el agobiadísimo vocalista, tratando de sacar adelante un concierto que no iba a acabar nada bien, por culpa del macarra de la cerveza. ¿A qué macarra nos referimos?, a Frank Casamassina, más conocido como Frank C. Starr, y ¿quién era la banda en cuestión?, pues unos tales Guns N’Roses.

Tal vez estéis hartos de leer esta anécdota, pero es algo que siempre me viene a la cabeza cada vez que escucho los discos de The Four Horsemen. Así es justo como me gusta imaginar al bueno de Frank: bebiendo cerveza e insultando a Axl Rose en un lejano concierto celebrado, probablemente, en 1986.

Si en este momento alguien me preguntase cuál es el mejor disco de la historia del Rock, le diría sin pensarlo dos veces: “Gettin’ Pretty Good… at Barely Gettin’ By”, el último álbum de The Four Horsemen, porque es la clase de disco que, mientras lo escuchas, se convierte en tu favorito de la historia. Y, sí, es posible que si me preguntáseis lo mismo dentro de tres o cuatro horas, me decantaría por “Highway To Hell”, “Billion Dollar Babies” o tantos otros, pero siempre que suena “Gettin’ Pretty Good… at Barely Gettin’ By”, no hay nada en el mundo comparable a eso. Y desde luego “Nobody Said It Was Easy” no se queda muy atrás, de hecho, a veces me gusta más incluso!

Maldita sea, ¡cómo es posible que perdiésemos a The Four Horsemen tan pronto! Lo sé, tipos como Frank C. Starr no están destinados a pasar mucho tiempo en la Tierra, pero desde que cayó en mis manos “Nobody Said It Was Easy” por primera vez, quise ver a Frank y a su colega Haggis en directo, y de hecho estaba seguro de que antes o después sucedería! Pero me equivoqué.

“Rock My Universe”, “Hot Rod”, “Back In Business Again”, “Rockin’ Is Ma’ Business”, “Nobody Said It Was Easy”… ¡eso es Rock’n’Roll! La música de The Four Horsemen nunca será considerada “cool” o “hip”, jamás veréis a ningún crítico modernísimo alabando la obra de Frank C. Starr, ni escucharéis su música en anuncios de zapatillas deportivas, y eso es una bendición.

Cada cierto tiempo, alguien me envía una carta dedicada a The Four Horsemen y me alegra el día. Es reconfortante que exista gente ahí fuera que todavía recuerde a The Four Horsemen, Junkyard, Rock City Angels, Sea Hags, Jetboy, Zodiac Mindwarp y compañía.

6 de Septiembre 2006

Rhoades D’Ablo es la clase de individuo que, si se cuza en tu camino, dificilmente olvidarás jamás. Le conocí cuando formaba parte de Rock City Morgue y la banda giró por España por primera vez, y fue una experiencia realmente curiosa.

El bueno de Rhoades, que se autodefine como “un hombre obsesionado con Satán, la música Country y el Punk Rock old school”, no pegaba nada en un grupo de las características de Rock City Morgue, pero era divertido ver la extraña química en directo entre él, Rick Slave, Sean y compañía.

Rhoades encajaría más en una banda estilo Dogs D’Amour o incluso en unos Lords Of The New Church. Su abanico de gustos es muy amplio, pero su presencia escénica y su actitud es 100% escuela Thunders-Bators-Hanoi-Dogs. Dentro y fuera del escenario es la clase de tipo que arrastra un aura de peligro. De hecho, Sean y Rick me contaron innumerables anécdotas sobre el bueno de Rhoades, y todas ellas delirantes. Historias de mujeres, alcohol y violencia.

En aquella primera gira de R.C.M. me sentí muy a gusto con todos los miembros del grupo, menos con Rhoades, a pesar de que hablé más con él que con los demás! Las conversaciones con el señor D’Ablo eran siempre muy interesantes, es un tipo con cerebro que además ha vivido lo suyo, pero nunca tenía claro si le pillaría en un buen momento o no. En cierto modo, me recordó un poco a Demon Boy.

Desde entonces, Rhoades ha colaborado en muchos proyectos, y en la actualidad lidera la banda Rhoades D’Ablo & The Devil’s Right Hand. Su disco “Whiskeybent & Hellbound” suena bastante bien. Él describe su música como un cruce entre el “Raw Power” de los Stooges y “Copperhead Road” de Steve Earle.

Si queréis seguir los pasos del amigo D’Ablo, esta es su página en myspace:
www.myspace.com/rhoadesdablothedevilsrighthand

5 de Septiembre 2006

Death Valley es uno de los desiertos más tétricos de América, la clase de lugar en donde no te apetece tener un contratiempo inesperado. En una ocasión, mi amiga y yo cometimos el error más estúpido imaginable si vas a atravesar Death Valley. Estábamos tan excitados con nuestro viaje nocturno de L.A. a Las Vegas, que olvidamos llenar el depósito de gasolina (!).

Durante 40 minutos todo fue fantástico. Sonaba Rock’n’Roll en la radio, había poco tráfico y nuestro destino era Fabulous Las Vegas!!! Sin embargo, tan pronto como nos fijamos en el marcador del depósito y reparamos en el detalle de que pasaba el tiempo y no divisábamos ninguna gasolinera, la situación empezó a ser inquietante. Y bien, la aguja del depósito siguió bajando y bajando hasta que finalmente nos vimos obligados a parar en un área de servicio, y pedir ayuda a los camioneros que estaban descansando allí. Estaba a punto de suceder lo último que deseas que ocurra en un viaje a través de Death Valley; en pocos minutos nos quedaríamos colgados en medio del desierto.

Nos acercamos a uno de esos gigantescos camiones tipicamente americanos, y le pegamos un susto de muerte al pobre tipo que había decidido tomarse un descanso y que desde luego no esperaba hacer mucha vida social a la 1 de la madrugada en pleno Death Valley. Le pedimos que nos prestase algo de gasolina, pero el combustible de su camión no era compatible con nuestro coche. Lo intentamos con otros camioneros, pero la respuesta fue la misma. Definitivamente teníamos un problema. Un tipo nos dijo que, si seguíamos un rato más por aquella carretera, encontraríamos la única gasolinera que había en los alrededores, pero ya habíamos agotado casi todo el depósito y lo más probable era que no lográsemos cubrir esa distancia. El tipo nos dedicó un “good luck”, con rictus de compasión en su rostro. Sabía que no lo conseguiríamos.

Bien, resumiendo, al final se produjo el milagro. Pocas millas después divisamos una gasolinera fantasma en medio de la nada, que se suponía que no debía estar allí. La imagen parecía sacada de una peli de serial killers: la gasolinera en cuestión estaba a oscuras, y a un lado había cuatro coches, a oscuras también. Lo más fácil habría sido que hubiésemos conocido justo allí a los Henry Lee Lucas y Otis del lugar, pero la suerte estaba de nuestro lado, y no hubo desenlace dramático. El sistema de “self service” funcionaba y salimos de Death Valley con el pellejo intacto.

Cuando llegamos a Las Vegas horas después, nos sentimos en casa. Las Vegas no es un lugar especialmente hospitalario a las 6 de la mañana, pero la verdad es que después del tenso episodio de Death valley, el desolado parking del casino MGM, en donde dejamos el coche, tenía un ambiente hogareño para nosotros.

Durante años tuve idealizado ese trayecto L.A.-Las Vegas. Allí es donde Richard Gere se cargaba a un poli en una de mis pelis favoritas de los 80’s, “Breathless” (“Sin aliento”), y llegaba caminando a L.A., enfundado en los pantalones más cool de la Tierra. Las anécdotas relacionadas con esa carretera son incontables. Es un trayecto muy cinematográfico, pero probablemente la próxima vez que lo recorra cruzarán por mi cabeza flashbacks muy inquietantes de aquella noche.

4 de Septiembre 2006

Estos días estoy escuchando a menudo el primer disco de Moxy. Mi historia con este disco es graciosa. Alguien me lo grabó hace tres años e insistió en que lo escuchase inmediatamente. Pasó un año, me reencontré con ese buen hombre, y cuando le comenté que aún no había dado el gran paso, él concluyó: “Es lo que siempre pasa con los críticos, recibís tantos discos que ya no mostráis interés por nada”. ¿Los críticos?, bueno, me gustaría pensar que soy un individuo, no el miembro de un colectivo llamado “los críticos”, que al parecer está compuesto por seres desganados que carecen de emociones.

Entiendo que alguna gente dedique cualquier minuto libre a escuchar nueva música, tanto del presente como del pasado, pero yo soy la clase de sujeto que podría pasar seis meses escuchando los mismos siete u ocho discos. Cuando tienes a tu alcance cosas como “Women and Children First” de Van Halen, “Assault Attack” de MSG, “Fun House” de los Stooges, “Rock and Roll Over” de Kiss, “GP” de Gram Parsons, “All Those Wasted Years” de Hanoi Rocks, “L.A.M.F.” de Johnny Thunders y tantos otros clásicos, ¿para qué necesitas nada más? OK, lo sé, es bueno seguir escuchando cosas diferentes, pero en mi caso, si debo decidirme entre escuchar por millonésima vez “Women and Children First” o darle una oportunidad a Moxy, ¡definitivamente Moxy tienen las de perder!

Sin embargo, ultimamente estoy escuchando a menudo el disco de debut de esta banda, y, yeah, aquel tipo tenía razón, es un buen álbum.

Se trata de un grupo canadiense de los 70’s que algunos de vosotros probablemente conocéis bien, y no eran comparables a compatriotas suyos como Rush o Triumph, pero tenían buenas canciones. El detalle curioso es que su primer álbum contó con la colaboración del mismísimo Tommy Bolin. Al parecer Tommy estaba en el mismo estudio mientras la banda grababa su disco, y terminó tocando en algunos temas.

Si os apetece descubrir alguna buena de la banda de los 70’s y jamás habéis prestado atención a Moxy, tal vez os guste ese disco.

Por cierto, un detalle cachondo: Mike Reno fue cantante de Moxy en la recta final de los 70’s, antes de formar Loverboy.

3 de Septiembre 2006

Recuerdo que hace años solía comentar con amigos o con gente a la que entrevistaba lo triste que era ver el éxito que estaban obteniendo “reality shows” protagonizados por gente mediocre. La idea no era necesariamente mala, todos somos “voyeurs” en mayor o menor medida y podía ser entretenido seguir el día a día de un grupo de gente… ¡en el caso de que las vidas de esa gente tuviesen un mínimo de interés! Sin embargo, los “reality shows” que tanto éxito tuvieron hace algunos años sólo podían resultar atractivos para gente tan mediocre como los propios protagonistas de esos programas. En aquella época me costaba entender que los responsables de las cadenas televisivas estuviesen tardando tanto tiempo en probar esa misma fórmula con estrellas del entertainment. Y, por supuesto, al final ha sucedido. Ahí tenéis shows como “Surreal Life” o “Supergroup”, protagonizados por verdaderas estrellas como Sebastian Bach, Flavor Flav, Ted Nugent o C.C. DeVille.

Cada uno de esos shows se rige por su correspondiente guión, y obviamente hay muy poco de “realidad” en lo que el público puede ver, pero está bien así, es simple y puro entertainment.

En principio, el programa que prometía ser más loco y pasado de vueltas era “Surreal Life”, más que nada por la curiosa mezcla de personajes, pero los guiones son tan sosos y poco creíbles que ha terminado siendo decepcionante. Es divertido ver a Flavor Flav agobiando a sus compañeros de show, y tiene gracia también encontrarnos ahí a la mismísima Charo (!!!), pero es la clase de programa que te mata de asco tras diez minutos de emisión.

“Supergroup”, sin embargo, es otra historia. Sebastian Bach ha demostrado ser capaz de sacar adelante él solito un show semanal. Por supuesto, el programa tiene un guión, pero lo que destaca no son las tontas situaciones escritas por los “creativos” del show, sino la personalidad del amigo Sebas. En cada capítulo, nuestro cock-rocker favorito eclipsa por completo a sus compañeros. Ni el mismísimo Ted Nugent puede competir con Bach.

Recuerdo que hace años en Metal Sludge criticaban a Sebastian por ser demasiado inmaduro, y citaban como ejemplo el detalle de que cuando le dieron un programa en MTV o VH1, él decidió llenar el armario de su despacho de cómics de Marvel, en lugar de trabajar duro para ascender en la jungla televisiva. Idiotas… ¿desde cuándo esperamos de nuestros rockstars que sean “maduros” y “profesionales”? Sebastian rockea, y rockea muy duro, ¿acaso no es eso suficiente? Sebastian es una de las pocas estrellas hard rockeras de los 80’s que mantienen intacto su aura y su glamour. Y para colmo es todavía joven y tiene la misma energía que en los días de Skid Row.

En “Supergroup” podemos ver a Sebastian Bach comportándose en cada ensayo del grupo como si estuviese actuando para 20.000 personas, y en ningún momento deja a un lado su actitud de “have a good time all the time”; de hecho, su desbordante hiperactividad puede agotar a cualquiera, pero es gracioso ver cómo saca de sus casillas a tipos tan sosos como Evan Seinfeld, Scott Ian o Jason Bonham.

Si tenéis acceso a VH1, esta noche a las 23.00h. podéis ver uno de los últimos capítulos de “Supergroup”, en el que Sebastian toma unas copas de más y acaba recibiendo un buen puñetazo por parte de Seinfeld. No hay duda de que los guionistas del show decidieron aprovechar el detalle de que Sebastian bebe (algo que en América hoy en día es considerado tan terrible por alguna gente como sacrificar niños o invocar al Diablo) para crear situaciones tensas con sus compañeros de programa, pero la verdad es que la reacción violenta de Seinfeld parece real. Como también lo es la parte en la que Sebastian se viene abajo mientras recuerda a su padre, fallecido hace algunos años.

Otros shows recomendables en VH1 esta misma noche: “Hogan Knows Best” (19.30h.), el “reality show” de Hulk Hogan y su familia, que es bastante cutre pero tiene momentos graciosos; y, por encima de todo, el triste y durísimo “Behind the Music” dedicado a Pantera (20.00h.).

2 de Septiembre 2006

Una de las primeras estrellas que captó mi atención cuando me convertí en un consumidor obsesivo de porno fue Lisa De Leeuw. Qué gran mujer! A diferencia de las actrices que triunfan en la actualidad, Lisa era real. Nada de silicona, ni físico de gimnasio, ni rostro de muñeca. Lisa De Leeuw era una mujer de verdad, y sus escenas de sexo siempre resultaban tremendamente excitantes.

Cualquiera que desee introducirse hoy en día en el porno clásico, debería incluir en su lista de prioridades películas como “The Filthy Rich” y “The Girl From S.E.X.”, en donde Lisa reinó por todo lo alto. De hecho, todo lo que hizo esta bella pelirroja es muy recomendable, desde sus primeros loops de finales de los 70’s para Swedish Erotica hasta cualquier cameo en pelis de los 80’s.

Cuando Lisa falleció en 1993, el porno perdió a una de sus figuras más relevantes. Ahora que cualquier estrellita de tres al cuarto es considerada un sex symbol, es más importante que nunca reivindicar a mujeres como Lisa De Leeuw o Vanessa Del Rio.

1 de Septiembre 2006

Esta foto fue tomada en una de esas actuaciones sudorosas, enérgicas, increiblemente intensas que uno no olvida jamás. Helix en la sala barcelonesa Metal en 1984.

Era la segunda vez que veía a la banda de Brian Vollmer en directo, y me impactaron más que en su anterior concierto. El lugar era más apropiado (anteriormente habían tocado en el Palacio de los Deportes, teloneando a Kiss) y además presentaban su mejor disco (“Walkin’ The Razor’s Edge”).

La sala Metal era propiedad de Gaby, cantante de Los Salvajes, y durante una temporada fue una especie de Whisky A-Go-Go barcelonés. La verdad es que era un lujo ver a bandas del calibre de Helix en un lugar así.

Aquella noche, Helix se dejaron el alma en ese escenario. Esperábamos mucho de ellos, pero obtuvimos más incluso. La formación de Helix que grabó discos como “No Rest For The Wicked”, “Walkin’ The Razor’s Edge” o “Long Way To Heaven” era tremendamente sólida. Brian suele decir en la actualidad que han habido muchas formaciones en la carrera de Helix, y que aquella en concreto ni siquiera duró demasiados años, pero con todos mis respetos para Brian, cada vez que pienso en Helix, pienso en esos Helix: Brian Vollmer, Paul Hackman, Brent Doerner, Daryl Gray y Greg “Fitz” Hinz.

Un detalle gracioso que recuerdo de aquella noche es lo cachondo que fue ver a Vollmer moviéndose por el pequeño escenario de la sala Metal como si fuese el Madison Square Garden. Lo suyo siempre fue el Arena Rock, y desde luego las dimensiones de la sala en la que actuase era un detalle secundario para él.

22 años después de aquella actuación, Helix siguen en activo, aunque Brian es el único miembro de aquella formación que permanece en la banda. Recientemente Brian y sus actuales Helix hicieron varios shows como teloneros de Alice Cooper en Canada.

Post to Twitter Post to Yahoo Buzz Buzz This Post Post to Delicious Post to Digg Post to Facebook Post to MySpace Post to Reddit Reddit Post to StumbleUpon

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>