Hola. Rachel aquí. Yo sabemos que sólo soy un inmigrante de mierda, viviendo mi vida en Barcelona; de eso se trata mi show, “Planeta Catalunya“.
Ahora, me gustaría saber TUS historias sobre tu vida en Barcelona o Catalunya. Da igual si eres Catalán. Español, o inmigrante… si vives aquí, seguramente tienes alguna experiencia que compartir con los demás que inhabitan este extraña Planeta.
No me interesa polémica-política-por-que-sí en esta página; proclamaciones generales sobre el estado de Catalunya no serán publicadas. Este es un espacio para historias personales, preferiblemente interesantes o divertidas. Pueden contener opiniones, claro, pero que sean historias ante de todo.
Cuéntame. GO!

Como xarnego de mierda que soy, no sé si estoy autorizado a opinar sobre la Galaxia Catalunya (llamarla planeta es faltar al respeto, teniendo en cuenta los millones de años que hace que existe y su grandísimo peso en el desarrollo de la historia humana). Anyway, como observador curioso que soy me fascina la devoción que parecen sentir los catalanes de pura raza aria por cosas tan nostrades como el “pa amb tomàquet”. De hecho la anécdota de “estuve en Madrit, pedí un bucadillu de pan con tomaque… y los muy tontus van y me ponen el pan y el tomata dentro a rodajas!ja-ja-ja hay que ver” la he oido explicar como una docena de veces a diferentes personas. ¿Será cierta esta historia? ¿Es una leyenda urbana como la de la chica de la curva? ¿La manera de reivindicar la catalanidad/catalanitud es pedir pa amb tomàquet en los bocadillos de calamares? ¿Si un català viaja a Burkina-Faso también pide que le pongan pà amb tomàquet? ¿De verdad piensan que TOOOODO el mundo está de acuerdo en que hay que frotar un tomate en el pan para poder comérselo? ¿Tanbién se frota tomate en las hostias consagradas?
Pero lo que de verdad me reconcome, me acongoja, me consume, me tiene en ascuas y en un sinvivir que me atenaza las entrañas sumido en los infernales pozos de la incertidumbre es la terrible duda existencial de: ¿depués de frotar el tomàquet hasta sacarle la última gota de jugo… que se hace con la piel? Porque un català es estalviador por naturaleza y no tira ni malgasta nada! Misterio.
A mí como inmigrante me fascina la pasión con la que los catalanes (compañeros de trabajo, vecinos, desconocidos random en los FGC…) describen sus movimientos intestinales a la mínima provocación. Cualquier historia sobre zurullos, almorranas, estreñimiento, etc. es siempre celebrada.
Caso real: aquí los regalos navideños de los niños salen… del culo de un tronco! Y a menudo son comestibles, no problem!
A mis 40 años y habiendo nacido en Catalunya, acabo de enterarme que aquí a los niños a los que se les cae un diente, el regalo se lo trae una bruja y no el ratoncito Pérez. Manda collons.
Cierto, lo que explica Ozzcarr dice mucho de la cultura catalana. No sólo es tradicional el “caganer” (un pastor cagando en el nacimiento del niño Jesús, WTF?), sino también el Caga Tió. Y no sólo es un tronco que caga cosas que luego se comen los niños (se suelen poner dulces, caramelos y cosas así) sino que para que cague hay que pegarle con un palo. ¿Maltrato y coprofagia como tradición navideña? No ho entenc! La escatología forma parte del acervo catalán, no en vano el grupo estandarte del roc català se llama “Els Pets”. Ahora que pienso, la palabra catalana para definir el pedo maloliente pero silencioso,”llufa”, no sé si tiene traducción en otros idiomas?
A mi m’han donat de menjar els Pakis cada dia cosa que no puc dir el mateix d’alguna Fleca del meu poble. Normalment els que més tenen menys donen, per això no és d’aquí és Universal. Jo he estat al calabós per buscar ferralla. O sigui que no estic gaire content del meu país Too Much ….
“Un xarnego en la corte del rey Artur(Mas)”, capítulo 2.
Igual que el protagonista de “Dexter” se esfuerza por encajar en la sociedad intentando parecer un ciudadano normal, yo intento comportarme como un buen català, respetable y normal. Incluso llegué a casarme (por la iglesia!!) con una catalana (llamada… Montserrat, lo juro!)de familia catalana, MUY catalana. Los padres de CiU, las hijas de ERC, independentistas y con la estelada en el llavero, tenían la moreneta en el comedor, tots del Barça, la madre bailaba… sardanas!…, iba con mi churri a ver castells (incluso fui un par de veces al concurso que se hace en Tarragona con todas les colles castelleres), los fines de semana festivos comíamos escalivada, calçots i pa amb tomàquet, los sobrinos hacían “cagar el tió” por Navidad y la madre siempre hacía “pilota i carn d’olla” i sopa de galets, y por Sant Esteve canalons, una de las hermanas tocaba en un grupo de roc català…
Que no se diga que no he intentado normalizarme!! Debe ser que soy demasiado anormal.
Aunque siendo justo, debo decir que eran(supongo que siguen siendo, perdí el contacto) unas bellísimas personas, siempre fueron muy correctos y amables… un tanto distantes quizás? Tal vez sea un tópico lo de que cuesta coger confianza con un català pero si lo consigues tienes un amigo para toda la vida, pero hace millones de años (Catalunya ya existía, de hecho Dios en realidad lo inventó un català que no sabía que hacer los domingos y quería ir a misa) los dinosaurios se acabaron extinguiendo, según parecen indicar estudios recientes no por el impacto de un meteorito, sino que murieron de inanición esperando hacerse amigos íntimos de un català.