Archives

Categories

Entrevista: Nikki Six, Mötley Crüe

“Esta banda es lo más grande que nos ha pasado”. Nikki Sixx

 CruePic6_L-72

Contra todo pronóstico, Mötley Crüe han protagonizado el comeback del año. Y es que “Saints of Los Angeles”, el primer disco de la formación original de los californianos en once años, pone fin a casi dos décadas de decadencia. Tomando como fuente de inspiración su exitosa autobiografía “The Dirt”, ha resultado tan espectacular como cabía esperar: trece canciones con sabor a carretera, bourbon, delirios de grandeza y mala vida, que ha vuelto a situarles en la cima una vez más. Encabezando su propio festival itinerante, el mastodóntico Crüefest, en la que ha sido una de las giras americanas más exitosas este pasado verano.

 

La historia de Mötley Crüe, como tantas otras en el mundo del Rock, empezó como un cuento de hadas, casi una versión salvaje del sueño americano, a un paso estuvo de terminar en tragedia. Y es que tras el éxito multimillonario de álbumes como “Girls, Girls, Girls” y “Dr. Feelgood” a finales de los 80, nada volvió a ser igual, y la sobredosis de fama, ego y sustancias de todo tipo casi dan al traste con la carrera de la banda. Su biografía, salvando las distancias, recuerda a la de aquellos Aerosmith que renacían cual ave fénix de la mano de “Permanent Vacation”. Efectivamente, ni los Aerosmith de los primeros 80 ni los Crüe de estos últimos veinte años llegaron a separarse, y sus escasos lanzamientos discográficos estuvieron, generalmente, a la altura de las circunstancias. Pero desde los días de “Dr. Feelgood” se echaba de menos esa expectación mediática de antaño, capaz de atraer la atención de los medios y convertir una nueva gira en un acontecimiento dominado por la histeria de masas. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo en estos momentos en América con la edición de “S.O.L.A.”, y su nuevo tour. Una segunda oportunidad por la que muy pocos habrían apostado.

  Y es que pocos músicos han sido tan excesivos e imprevisibles como estos cuatro tipos, y pocos se han entregado con tanto ahínco a sus propios excesos. Un cuarto de siglo en el que nuestros cuatro protagonistas se han drogado más que nadie, han protagonizado escándalos sexuales, pisado la cárcel por actos violentos de todo tipo, sufrido sobredosis seguidas de largos procesos de desintoxicación, protagonizado romances con supermodelos y actrices porno, y provocado una innumerable lista de incidentes salvajes de la que muy pocos habrían salido inmunes. Veinticinco años de inconsciencia que, por si fuera poco, les han hecho ganar millones tras el éxito de su imprescindible autobiografía, “The Dirt”, una narración de atrocidades y disfuncionalidades varias, convertido en un clásico de la literatura rockera desde el mismo día de su edición, junto a otras obras maestras de la carroña periodística como “Walk This Way”, “Please Kill Me” o “Hammer of the Gods”, y que ha vendido más ejemplares que sus tres últimos álbumes juntos. La diferencia con respecto a las novelas anteriormente citadas es, básicamente, que en lugar de que sean ex managers, roadies o amantes las que saquen a relucir los trapos sucios de las estrellas de turno, en esta ocasión son los propios Vince, Mick, Nikki y Tommy los que airean los episodios más escabrosos de su trayectoria, ofreciendo una visión profundamente humana sobre la fama y sus consecuencias.

  En un principio, este “Saints of Los Angeles”, iba a titularse igual que el libro, y ser una obra de carácter conceptual en torno al mismo, aunque la banda descartó finalmente esa opción para basarse parcialmente en algunos episodios y tomar simplemente la historia de la banda como punto de partida. Así, el fan veterano recordará sus primeros días en los clubs de Hollywood (fantástica “Down at the Whisky”), su ascenso a la fama (“Welcome to the Machine”), y su caída en episodios de locura química y problemas internos (“Just Another Psycho”, “White Trash Circus”), conformando un álbum fresco y muy directo, que al igual que sucede con todos sus trabajos, no se parece a ninguno de sus predecesores, manteniendo el sabor clásico de la banda y un sonido actual al mismo tiempo, convirtiéndose probablemente en lo mejor que graban desde “Dr. Feelgood” (1989), y confirmándoles como unos clásicos en vida.

  No siempre fue así, y durante los 90 todo parecía indicar que los californianos serían otra banda barrida por la avalancha alternativa. Recuerdo una entrevista con Kim Deal, de los Pixies, a principios de la década pasada, en la que el entrevistador le preguntaba porque su banda nunca incluía solos de guitarra en sus grabaciones. Indignada, la bajista respondía de forma airada que si alguien quería escuchar un solo, lo que debía hacer era comprar un disco de Mötley Crüe. Eso es, en los días de gloria de aquellas bandas, ser fan de los Crüe era lo menos cool del mundo, y un personaje como Vince Neil era prácticamente el Anticristo. A diferencia de Axl Rose, respetado por una parte de la crítica y seguido por todo tipo de público, nuestros protagonistas siempre fueron objeto del desprecio más iracundo de la prensa y las mentes bienpensantes de su país, y una larga lista de decisiones erróneas tomadas justo en esos años tan adversos casi les borran del mapa.

  Probablemente una de las cosas más importantes que han aprendido en su particular travesía del desierto es que la suya es una banda formada por cuatro piezas totalmente imprescindibles. Cuatro tipos que quizá no se soporten, pero que forman una unidad sin la cual la química no termina de funcionar del todo. Nikki Sixx ha compuesto prácticamente todos los hits del grupo desde sus primeros días, pero su carrera en solitario con su banda Sixx A.M. y el aburrido disco “The Heroin Diaries”, por no hablar de su proyecto junto a Tracii Guns Brides of Destruction, han sido sonadas decepciones. Su compañero Tommy Lee sólo parece haber tenido éxito en la prensa rosa y como actor porno involuntario, ya que con aquel experimento mezcla de nu metal y hip hop denominado Methods of Mayhem protagonizó uno de los episodios más bochornosos de la década actual.

  Sobre los pinitos en solitario de Vince Neil tampoco merece la pena extenderse mucho. Tras un debut de lo más discreto en los 80, ha compaginado sus entradas y salidas de Mötley Crüe con breves giras en solitario, aunque definitivamente, el tener a un séquito de empleados y yes-men junto a él, en lugar de a compañeros en condiciones igualitarias, no parece sentarle demasiado bien, y su costumbre de cancelar actuaciones en el último momento (hace unos dos años en Madrid), o presentarse notablemente perjudicado en escena es ya legendaria. Hace unos años  formó una banda algo más solvente con tipos como Keri Kelli y anunció su intención de hacer una gira mundial y publicar un álbum, pero todo se fue al garete cuando despidió a sus músicos sin dar explicación alguna, y prefirió centrarse en realitys televisivos. Y por último tenemos a Mick Mars, un guitarrista de la vieja escuela que sigue prefiriendo mantenerse en un segundo plano, sin tentaciones de lanzarse en solitario, y aquejado de una enfermedad degenerativa que no le ha impedido brillar como nunca en su nuevo trabajo.

  Pero si alguien tiene el mérito de haber convertido a los Crüe en la banda clásica que es hoy, ese es sin duda alguna el protagonista de la entrevista que leeréis a continuación, Nikki Sixx. Un hombre que parece manejar los hilos y haberse convertido en el auténtico business-man de esta historia. Comenzó su carrera inspirándose en el estilo de vida de Joe Perry o Johnny Thunders, y ahora parece hacerlo en todo un Gene Simmons, guiando el timón con mano de hierro mientras vela por la integridad artística de su criatura. Sixx es el responsable de que la banda edite en su propio sello y obtenga el mayor porcentaje de beneficios posibles, así como de que cuenten con los derechos de sus viejas canciones.

  Mötley Crüe siguen arrastrando a las masas, mientras compañeros generacionales realizan giras nostálgicas en clubs, y no han perdido un ápice de su credibilidad. Al contrario de lo que sucede con Metallica o Aerosmith, la banda es consciente de qué es lo que sus fans demandan, y eso es exactamente lo que obtienen. La esencia callejera de sus inicios sigue estando ahí, además de su contundencia y la seguridad de que todo puede irse al infierno en cualquier momento. Aprendida la lección tras pasos en falso como el fichaje de John Corabi (Vince Neil puede no ser un gran vocalista, pero es el cantante de Mötley Crüe y no hay reemplazo posible), y fallidos experimentos como “Generation Swine” o la gira que hicieron con Samantha Maloney a la batería, les vimos en un estado de forma espectacular en el tour “Carnival of Sins” que les trajo por primera vez a nuestro país.

  Actualmente, la experiencia Crüe en directo ha ido un paso más allá, e inspirándose en otro as de los negocios, Sharon Osbourne, han dado vida a su Ozzfest particular, ese Crüefest que les ha llevado a recorrer las carreteras americanas este verano y que ya prepara una segunda edición. Con jóvenes compañeros de viaje como Buckcherry, Papa Roach o Trapt ejerciendo de meros teloneros, y al estilo de los clásicos festivales itinerantes estadounidenses, el certamen les ha convertido en referente para una nueva generación de fans, que a buen seguro no habían nacido cuando se editó “Shout at the Devil”, y a los que quizá pasó desapercibido el lanzamiento de “New Tattoo” en una época en la que el nu metal monopolizaba la atención en los media. Una audiencia joven que probablemente compre un ticket para ver a cualquiera de las otras bandas que forman parte del cartel, y que acabará asistiendo a una función en la que los Crüe son las auténticas estrellas de la noche.

  Y bien, ha llegado el momento de que sea el propio Nikki Sixx el que ofrezca su versión de los hechos. Educado, más diplomático de lo esperado y consciente en todo momento de su papel de portavoz mediático, apenas tiene nada que ver con el músico autodestructivo y desorientado de los 80, y es sorprendente encontrarse a alguien con las ideas tan claras. Una charla que, como es natural, girará en torno a la promoción de su nuevo álbum, pero en la que también habrá lugar para alguna que otra sorpresa.

 

Hola, Nikki. No sé si estás al tanto de ello, pero Mötley Crüe ha sido siempre una de las bandas favoritas de la revista.

“Lo sé, así que ningún problema en charlar un rato. ¿Qué quieres saber?”.

Obviamente, me gustaría empezar hablando del nuevo disco, “Saints of Los Angeles”. 

“¿Te ha gustado?”.

Creo que es lo mejor que habéis grabado desde “Dr. Feelgood”.

“Yeah, gracias. Nosotros estamos muy orgullosos de él, pero escuchar ese tipo de cosas es genial”.

¿Fue un disco fácil de grabar?

“Sí que lo fue, como todos los anteriores. Después de todo, es sólo un disco de Rock, ¿verdad? Yo lo tengo muy claro: los discos buenos se graban rápido. Déjame decirte una cosa: cuando oyes a grupos decir que les ha llevado meses grabar un disco… mal asunto, eso es que al llegar al estudio se dieron cuenta de que sus canciones eran una mierda, y tuvieron que volver a empezar. Con Mötley Crüe, siempre es fácil, siempre es rápido, y siempre sabemos lo que queremos hacer. De lo contrario, ni nos molestamos en intentarlo”.

En principio, ibais a grabar un disco conceptual sobre vuestra autobiografía “The Dirt”. ¿Por qué lo descartasteis?

“Tiene que ver con lo que te decía antes: un disco conceptual no es algo espontáneo. Las canciones están inspiradas directamente en ‘The Dirt’, pero si fuese un álbum conceptual, sería un disco para los que leyeron el libro, así que pensamos ‘a la mierda, hagamos sólo un disco de Rock’n’Roll’. Grabar un disco conceptual a estas alturas suena un poco raro, no estoy seguro de que la gente quisiera escuchar eso. Así que el disco está basado en ‘The Dirt’, las canciones hablan sobre nosotros, y si has leído el libro verás esas conexiones y recordarás ciertos capítulos, pero al ser un álbum normal, el que no lo haya leído puede disfrutar igualmente”.

En los últimos años, vuestros movimientos fueron realmente impredecibles. Un par de temas nuevos para un recopilatorio, la gira “Carnival of Sins”… pero ocho años de espera para un nuevo trabajo en estudio. ¿Dirías que fue el éxito de “The Dirt” la razón principal para esta vuelta a la actividad?

“Una de ellas, pero no la principal”.

Pero tuvo mucho que ver…

“Esas cosas, el éxito en ventas de un libro, el éxito de una gira, son sólo indicadores, te dan una idea acerca de si la gente desea o no un nuevo disco de Mötley Crüe, pero no tiene nada que ver con lo que somos en última instancia: artistas. Así que el motivo de que llevemos tanto tiempo sin sacar disco nuevo, es que en todos estos años no me puse a escribir canciones para Mötley Crüe, tan sólo eso. A veces viene de forma natural, y a veces no, y a mí me gusta esperar a que lo haga”.

El lanzamiento del álbum está siendo todo un acontecimiento en América. Os vi el otro día en el programa de Letterman, y entrevistados por Larry King, y en general se respira una gran expectación. ¿Dirías que es mejor momento ahora para publicar un disco de Rock que hace diez o cinco años?

“No lo sé, la verdad es que nunca pienso de esa manera. Cuando Mötley Crüe empezamos a tocar en clubs, a mucha gente no le gustábamos, porque no parecía ser el mejor momento en L.A. para una banda como nosotros, y cuando editamos ‘Too Fast For Love’, lo que triunfaba en las listas era también muy distinto, así que yo diría que da igual si es un buen momento o no, lo importante es que los fans deseen escuchar ese disco. ¿Tienes tú más ganas de escuchar un álbum de Rock que hace diez años? ¡Seguro que tienes las mismas! (Risas). Y en ese sentido, creo que la música que suena en los medios es horrible, como siempre, pero creo que es un buen momento para Mötley Crüe ahora, porque tenemos fans de todas las edades, gente que nos sigue desde el principio, y gente muy joven que acaba de descubrirnos. De modo que da igual, lo que importa es que sea un buen momento para ti. Yo escribo música, no me dedico a analizar el mercado, así que empiezo a componer, saco todo lo que tengo dentro, me pongo a tocar y ya está. No necesito más”.

CruePic2_L-72

Mi canción favorita de “Saints of Los Angeles” es “Down at the Whiskey”. Un tema que habla sobre los viejos tiempos en Hollywood. Ahora mismo a Mötley Crüe se os considera una banda clásica, como Aerosmith o Cheap Trick, y os embarcáis en giras espectaculares. Sin embargo, bandas contemporáneas vuestras como L.A. Guns o Junkyard tocan en pequeños clubs delante de cien personas. ¿A qué crees que se debe esto?

“Bueno, esas bandas que citas fueron importantes en un momento dado, pero creo que la clave es que esos músicos no supieron evolucionar y reinventarse”.

¿En qué dirías que fallaron?

“Ya sabes, puedes tener éxito con un álbum, pero debes mostrar que eres capaz de ofrecer algo distinto, porque a la larga la gente se cansa de escuchar siempre el mismo disco, y yo creo que esas bandas no supieron venderse bien ni adaptarse a lo que vino después, y ahora son consideradas bandas de los 80. Sin embargo Mötley Crüe nunca grabamos el mismo disco dos veces. ¿En qué se parecen ‘Too Fast For Love’ y ‘Shout at the Devil’? En nada, seguimos siendo nosotros, pero el material es muy distinto. Con el resto de discos pasa lo mismo, y ‘Saints of Los Angeles’ es distinto a todo lo que hemos hecho también. Por eso nadie nos considera una banda ‘de los 80’, del mismo modo que nadie considera a los Stones una banda de los 60, sino una banda de Rock que ha sabido evolucionar, y ha pasado por muchas etapas. En lo que se refiere a esas bandas de L.A., el problema también es que sólo se han centrado en una cosa: la música. Y en este negocio hay muchas más cosas de las que estar pendiente, tienes que ser capaz de ver el cuadro completo, no quedarte con el detalle. Afina tu vista, Jose, y ve el cuadro completo (Risas). Si profundizas en las carreras de esos grupos, verás que probablemente tomaron decisiones financieras erróneas, probablemente no obtuvieron buenos contratos o llevaron mal el cambio de una discográfica a otra, o tuvieron problemas con sus managers, grabaron discos que fueron decepcionantes… Mötley Crüe tenemos nuestro propio sello, nos ocupamos nosotros mismos del management y las decisiones relacionadas con el dinero que nos afectan directamente, y nadie nos dice qué disco tenemos que hacer”.

Es decir, que como músico de éxito, das tanta importancia al aspecto financiero como al meramente artístico.

“Está bien actuar con el corazón, pero hay que usar también la cabeza, y conocer la clase de negocio en la que te estás involucrando, y yo creo que los miembros de esos grupos que citas no lo pillaron. Porque al fin y al cabo, tener éxito sólo quiere decir una cosa: que tú tienes algo que te conecta con otras personas. Y muchos músicos no entienden lo que significa eso, las puertas que abre, pero al mismo tiempo la responsabilidad que conlleva. Para muchos, el éxito se trata sólo de, ya sabes, ego, dinero… y llega un día en que el grifo se cierra, amigo. Si eres inteligente, has de saber cómo seguir dándole a la gente eso tan especial que tienes, reinventándote y cuidándolo todo al detalle. Si de algo podemos presumir, es de que cuando un fan compra una entrada para ver un show de Mötley Crüe, sabe que va a ver un gran espectáculo, y cuando se compra uno de nuestros discos, tiene un gran álbum de Rock. Jamás hemos fallado, y prefiero que la banda esté diez años paralizada antes que dar un paso en falso o decepcionar a la gente que nos sigue”.

Tú eres el auténtico hombre de negocios de la banda. En cierto modo, seguís siendo tan populares gracias a ese trabajo tuyo detrás del telón.

“Básicamente, intento que la música que hacemos llegue al mayor número posible de personas. Me hace mucha gracia cuando la gente dice que tal o cual banda ‘se ha vendido’. A la mierda, tío, el que dice eso es un puto hipócrita”.

La ética Punk ha hecho mucho daño.

“Claro, ¿es que acaso vas a decirme que si aquello que amas, y que te llena, llega a millones de personas, es es malo? ¿y que si llega a tan sólo unos cientos es bueno? Es absurdo, lo que más me gusta en esta vida es escribir canciones, producir discos, la fotografía, diseñar ropa… y ojalá pudiera verlo el mayor número de gente posible, y me enorgullece que así sea”.

“Welcome to the Machine” habla sobre el lado oscuro de la industria musical, un tema que ocupa buena parte de “The Dirt”. ¿Dónde está la auténtica suciedad, en el estilo de vida de los músicos, o en el negocio, en las decisiones que se toman en los despachos de los ejecutivos?

“Sin duda, amigo, el negocio musical es un nido de víboras. Algo muy, muy sucio (Risas). ‘Welcome to the Machine’ va de eso, de creer que has tocado el cielo por firmar un contrato con una gran compañía, y darte cuenta después de que no eres más que un esclavo, y que te exprimirán sin tenerte en cuenta para nada”.

Tú siempre fuiste el motor de la banda. De hecho, es sorprendente que escribieses todos esos hits siendo tan joven. Sin embargo, me cuesta imaginarte levantándote a las nueve de la mañana y componiendo cada día. ¿Cómo es tu forma de trabajar?

“Es de lo más casual. La mayoría de las veces, me obsesiono con un tema en concreto, y me empeño en escribir sobre ello (Risas). Otras muchas, se me ocurre alguna línea, alguna frase, las apunto, y más tarde o más temprano la canción llega. Para ser honesto contigo, no tengo ni idea de por qué sucede, nunca me he tomado en serio a mí mismo hasta el punto de sentarme a componer como si fuese un trabajo. Simplemente pienso ‘esto sería cool’, y unos días más tarde ya tengo la canción”.

Una de las últimas canciones del disco, “White Trash Circus”, habla sobre los problemas internos de la banda.

“Así es. Pero no es algo exclusivo de Mötley Crüe, todas las bandas que triunfan pasan por cosas parecidas”.

¿Cómo son las relaciones entre vosotros ahora mismo?

“Los problemas de los que habla la canción son algo del pasado, ahora mismo nos llevamos bien, todos quieren formar parte de ello, y yo diría que todo es muy fácil”.

Se dice que Vince y Tommy apenas se hablan.

“No, eso no es cierto. Vince y Tommy siempre se han peleado, pero en el fondo son como hermanos. Te recuerdo que incluso llegaron a compartir apartamento en el pasado, y ya entonces se pasaban el día peleando por cualquier cosa (Risas). La cuestión es que los años han pasado y ahora todos tenemos claro que somos cuatro personas que tienen algo muy especial en común, que es la banda, y no podemos dejar que esas cuestiones personales interfieran en ello”.

Al fin y al cabo, la gente que tiene empleos normales está acostumbrada a trabajar día tras día con gente a la que no soporta. Nunca he entendido porque parece ser tan difícil para las bandas de Rock.

“Exacto, seguro que hay gente de tu revista a la que tú tampoco soportas (Risas). En nuestro caso, como te digo, hemos decidido dejar nuestros problemas personales a un lado, y asumir que esta es una banda de cuatro personas, y que es lo más grande que nos ha pasado nunca. Ya sabes, hicimos un disco sin Vince, y los fans querían a Vince. Tommy se fue, y los fans querían que volviese, y has de respetar los mensajes que te envíala gente que compra tus discos, así que ahora mismo eso es lo más importante”.

De todos modos, imagino que viajáis por separado.

“Viajamos por separado, sí, pero lo hacemos así desde hace unos quince años. Cada uno tiene su propio bus de gira y tenemos también cuatro camerinos independientes. La primera vez que lo hicimos, alguna gente nos decía que era terrible, que eso significaba que la banda se iba a desintegrar, y tú mismo estarás pensando ahora mismo que es algo raro, pero para nosotros es algo natural, ya no tenemos veinte años”.

¿Son muy diferentes vuestras vidas?

“Sí, por supuesto. Vince vive con su chica, y a veces se la trae de gira, porque así se siente en casa. Cuando empezábamos, éramos jóvenes y estábamos acostumbrados a estar juntos todo el día, pero ahora todos tenemos nuestra vida y nos gusta sentirnos en casa al hacer giras tan largas, así que esos autobuses son como nuestro hogar durante meses, y compartir espacio todo el rato sería horrible. Imagínate, a mí me gusta escuchar Rock todo el tiempo, pero Tommy prefiere escuchar otras cosas como hip hop, y por otra parte Mick prefiere Blues, no lograríamos ponernos de acuerdo ni siquiera en eso. A Vince a veces le gusta salir de fiesta al terminar los shows, y otros prefieren irse a dormir, y viajar por separado es la única forma de que todos tengamos nuestro espacio. Eso no quiere decir que no salgamos juntos de vez en cuando, claro. Lo hacemos y es como en el pasado, somos amigos, aunque no nos pasemos las noches en clubs. Da igual lo que te hayas podido distanciar de tus viejos amigos, cuando les vuelves a ver te das cuenta de que es gente a la que te sientes ligado de forma muy especial, y eso es lo que me pasa a mí con estos tres tipos”.

Me gustaría preguntarte acerca de Mick Mars, toca mejor que nunca en este disco.

“Es que él es fantástico, el mejor, y ha disfrutado mucho grabando el álbum”.

Tuvo bastantes problemas de salud estos últimos años. ¿No resulta demasiado duro para él hacer giras tan largas?

“No, no, Mick se encuentra perfectamente. El otro día, cuando terminamos el show, me dijo que se encontraba genial. De hecho, sus problemas no le afectan para tocar, y yo diría que está en una gran forma. Si tienes ocasión de ver alguno de nuestros shows actuales, y los comparas con las grabaciones de alguno de los últimos tours, yo diría que Mick nunca ha tocado mejor”.

Siempre ha sido un guitarrista muy infravalorado, cuando cada día aparecen bandas jóvenes influenciadas por vosotros, y por su forma de tocar.

“Sí, yo también creo que debería hablarse más de él como guitarrista, pero creo que si se lo preguntases directamente, te diría que es algo que le da igual. Mick no se ve a sí mismo como un guitar hero ni nada parecido, él está ahí, escuchando sus discos de Blues antes de los shows, y disfrutando con lo que hace, y no le importa nada más”.

¿Sobre qué trata exactamente “Just Another Psycho”?

“Mmm, es una de las canciones más personales que hemos hecho. En resumidas cuentas, es una sensación que tienes cuando vives el éxito masivo en la industria del entretenimiento. Tienes éxito, y de repente te encuentras gastando millones de dólares, y al crear, al ser un artista, te entra la inseguridad, porque una persona normal hace su trabajo y se va a su casa, pero el trabajo de un artista es analizado por miles de personas, y no puedes escapar de ello, y siempre van a compararte con lo que eras antes. Eso crea más inseguridad todavía, y algunos artistas usan drogas, o se vuelven violentos, incluso son agresivos con la gente que tienen al lado, todos lo hemos sufrido”.

Así que en cierto modo, trata sobre las consecuencias de la fama.

“Sí, podríamos decir que es así”.

En “The Dirt”, hablas mucho acerca de tu lado autodestructivo, del que dices no poder escapar. ¿Cómo has aprendido a tenerlo controlado?

“Con la música, sobre todo, sintiéndome realizado como artista. Pero también con la ayuda de la familia, la gente que me quiere. El libro habla de mi juventud y de mis problemas, pero supongo que ahora soy una persona más sabia, y más honesta conmigo mismo y con los demás”.

¿Cómo llevas lo de ser una rockstar? Debe ser agobiante a veces. Vivir en la carretera, sufrir el acoso de la prensa, no poder estar con tu familia y todo eso.

“Lo es, pero es lo que elegimos. Yo disfruto mucho cada show, pero a veces es inevitable, cuando termina el concierto y me espera una larga noche de carretera hasta la siguiente ciudad, no pensar que me apetecería desconectar, y pasar ese fin de semana con los míos. Ese es otro de los motivos por los que la banda no ha girado con regularidad, yo necesitaba tiempo también para estar con mis hijos, con mi chica, con mis amigos… Encontrar ese espacio es también necesario, y cada vez es más difícil, porque yo soy un padre como otro cualquiera, y llega el verano, mis hijos terminan el colegio y también tengo ganas de llevármelos de vacaciones por ahí y pasar tiempo con ellos, sin que me moleste nadie, y eso es casi imposible, y si hay giras de por medio ni te cuento. Porque con los niños, todo el tiempo que no pases con ellos es tiempo perdido, crecen y se acabó, te has perdido su niñez. Tengo una novia estable desde hace tiempo, y tenemos el mismo problema: hacer coincidir nuestras agendas. Ella trabaja en Los Angeles, se pasa todo el día trabajando, y es complicado encontrar un hueco para nosotros solos y pasar un fin de semana juntos, por ejemplo. Es algo nuevo para mí, antes las giras eran… imagínate, fiesta ininterrumpida durante semanas (Risas), hacía amigos en la carretera, conocía chicas, me importaba todo un carajo, cuando hacíamos nuestras primeras giras, siempre se me hacían cortas,  mientras que ahora… ahora necesito mi espacio donde dejo de ser Nikki Sixx, el rockstar, y me limito a ser Nikki Sixx, el padre y la persona que quiere pasar tiempo con los suyos, y que tiene la suerte de tener con quién pasar ese tiempo”.

mcgroup1-vert-600

¿Por qué decidiste publicar “The Heroin Diaries”?. Es un material muy personal, y muy duro…

“Lo es, pero cuando encontré esos diarios, escritos en la época en la que intentaba dejar la heroína, quise que sirvieran de inspiración para otras personas que se encuentran en la situación en que yo estaba. Porque cuando tienes que luchar contra un problema como ese en tu vida, consume todas tus fuerzas, no bastan un par de palmaditas en la espalda, necesitas el apoyo de otra gente que lo ha pasado mal como tú, así que pensé que ya que tuve la mala suerte de caer en las drogas, al menos puedo hacer algo bueno por otras personas, que lo que yo pasé sirva de inspiración. Porque ‘The Heroin Diaries’ no es un libro sobre lo malas que son las drogas, ni sobre cómo se cae en ellas, sino que es más bien un libro sobre cómo se vive siendo un heroinómano y sobre cómo se sale de allí, no como algo milagroso, sino en el día a día, cómo es esa lucha desde que te levantas de la cama hasta que te acuestas. Y después grabamos el soundtrack, mi banda Sixx A.M. y yo, y ese disco funcionó genial también. No sabes la de gente que me ha escrito a mi Myspace, desde países como Canadá, Japón, incluso gente de España, diciéndome que habían leído el libro y escuchado el disco, y que habían pasado o estaban pasando por lo mismo que yo, y que me daban las gracias. Cuando leí todos esos emails, de verdad que me emocioné, sentí que había conseguido mi propósito”.

¿Han leído tus hijos “The Heroin Diaries” o “The Dirt”?

“No”. (preocupado) 

Pero acabarán haciéndolo, ¿no te preocupa qué puedan pensar acerca de cosas como las que se cuentan en “The Dirt”?

“Los leerán algún día, seguro, pero como padre, todavía no sé muy bien cómo afrontarlo (Risas). Pero sí, he hablado con ellos sobre muchos de estos temas, y sobre los libros también. Intento que tengamos una relación lo más abierta posible, y claro, esto es parte de ello también”.

Desde hace años, se habla de que en Hollywood han comprado los derechos de “The Dirt”, para hacer un film sobre el libro, pero nunca hemos sabido nada concreto.

“Hollywood es así: sueltan la pasta, meten el proyecto en un cajón, y a esperar. Que nosotros sepamos, lo están estudiando, y tienen el film en el cajón de ‘próximos proyectos’ o algo así, pero de momento es sólo eso: un proyecto. Hace un par de años estuvieron a punto de darle luz verde, pero aún estamos esperando. Créeme, es algo sobre lo que los miembros de Mötley Crüe no tenemos ningún poder de decisión. Me encantaría poder contarte alguna novedad, pero es que ni siquiera nosotros lo sabemos”.

Se decía que David Fincher, el director de “Seven” y “Zodiac”, iba a ser el director.

“Mostró mucho interés, sí”.

Los biopics acerca de bandas rockeras siempre son un desastre, ¿tenéis al menos derecho a aprobar el guión, el casting…?

“Por supuesto, puedes confiar en que va a ser una película aprobada por nosotros. Es algo importante, y cuando vendimos esos derechos, nos aseguramos de que podríamos tener la última palabra”.

¿Puedes adelantarnos algo sobre el reparto?

“No sabemos aún nada”.

¿Hay algún actor que te gustaría que te interpretase?

“Bueno, Brad Pitt me llamó interesado por hacer de mí en la película, y le dije que no era lo suficientemente guapo”. (carcajadas) 

Venga, hombre, que te lo pregunto en serio…

“Naaaah, no sé, tío, es muy raro pensar que alguien te va a interpretar en un film. Si te digo la verdad, prefiero no saberlo”.

Actualmente, posees los derechos sobre vuestros viejos discos en Elektra, algo que muy pocas bandas han logrado. En la prensa fue muy sonada la batalla que mantuvisteis con Sylvia Rhodes, la ejecutiva de la compañía, de la que también habláis en “The Dirt”.

“Si, como te decía antes, has de ser bueno en los negocios si quieres ser una gran banda, y para nosotros era primordial conseguir esos derechos. Lo teníamos todo a punto, la compañía estaba de acuerdo, era un buen trato para todos pero… la tenías a ella, a Sylvia Rhodes, que se oponía.  Vamos a decirlo claramente, esa mujer no es muy lista (Risas), y cometió la mayor estupidez de su carrera, porque estamos hablando de negocios, y en los negocios lo único que importa es el trato, y que todos salgan ganando. Pero esa mujer me odia, me odia a mí y odia a Mötley Crüe, lleva años intentando hundirnos, y en vez de trabajar para su compañía, lo llevó todo al terreno personal, quiso jodernos. Y cuando llevas un negocio al terreno personal, pierdes tu ventaja en la negociación, así que ella la jodió, tuvimos que quitarle esos masters por la fuerza, y acabaron echándola por culpa de todo el escándalo que montó. Y por lo que he sabido, no está trabajando en la industria musical, creo que no va a poder volver a hacerlo. Esa mujer está acabada. Una cosa muy importante que has de saber sobre Mötley Crüe es que si intentas jodernos, nosotros te joderemos de vuelta, de eso puedes estar seguro”.

Vuestras últimas giras fueron prácticamente tours de grandes éxitos. Imagino que con el éxito de “Saints of Los Angeles” habréis renovado un poco vuestro repertorio.

“Bueno, es que Mötley Crüe hemos tenido muchos hits, y cuando alguien paga por un ticket para vernos, no quiere irse sin escuchar ‘Shout at the Devil’, ni ‘Girls, Girls, Girls’, ni ‘Dr. Feelgood’, así que hay siempre un montón de canciones que tenemos que tocar, porque son ya clásicos para mucha gente. Pero es cierto, tenemos un nuevo disco y queremos tocar muchas de nuestras nuevas canciones. El problema es que ahora mismo estamos encabezando nuestro propio festival, el Crüefest, y como es lógico, queremos que el resto de bandas que nos acompañan tengan tiempo para tocar, así que estamos haciendo show con un formato de noventa minutos, frente a las dos horas que solíamos hacer, de modo que hemos de adaptar el set list a esa circunstancia”.

¿Qué temas nuevos estáis interpretando?

“El nuevo single ‘Saints of Los Angeles’, ‘Welcome to the Machine’ y ‘Motherfucker of the Year’”.

¿Sólo tres?

“Bueno, de momento esas, pero el set list varía cada noche, e incluiremos más, seguro”.

Ahora encabezáis vuestro propio festival itinerante, el Crüefest. ¿Cómo empezó todo?

“Era un viejo sueño que teníamos, desde los días en que tocábamos en clubs. Siempre bromeábamos con que algún día seríamos ricos y famosos, y tendríamos nuestro propio festival, y ya ves”. (Risas) 

Debe ser difícil competir, hay festivales por todas partes.

“Sí, sí, está muy de moda lo de montar festivales, pero yo creo que hay tantos, y tan parecidos, que es todo un poco aburrido, y quisimos hacer un festival que tuviera su propia personalidad. Fíjate, todos los festivales son iguales, sólo cambia el estilo de música: tienes festivales más alternativos, festivales de Punk Rock, festivales de Metal, festivales Country… todos llevan a públicos que únicamente escuchan esos estilos, y todo es aburrido porque todos los grupos se parecen también entre sí. Y yo me pregunto: ¿Dónde está el festival de Rock por excelencia? No Heavy Metal, ni Alternativo, sólo buenas bandas de Rock, aunque sus estilos sean distintos… no lo hay, y eso es lo que intentamos con el Crüefest, ser el gran festival de Rock de América”.

¿Sería el éxito del Ozzfest una influencia?

“El Ozzfest está muy bien, pero vamos a hablar claro: la música es más dura, y son todo chicos, no ves mujeres ahí (Risas), y si yo fuese joven y me gustase el Rock, no me gustaría ir a un festival donde sólo hay tipos agresivos, me gustaría que hubiese chicas y que hubiese rockstars sobre el escenario. El Ozzfest es un buen festival, Lollapalooza estaba muy bien también, pero yo busco otra cosa, un festival de puro Rock, con cantantes espectaculares, y chicos y chicas pasándoselo bien viendo a auténticas estrellas, ya sabes, Rock’n’Roll excitante y sudoroso, groupies calientes en el backstage, todo eso (Risas), y creo que estamos haciendo una buena contribución a la causa. El nuestro es el festival más divertido de todos los que hay ahora mismo”.

Claro, todo el mundo sabe a estas alturas que las groupies más calientes son fans de Mötley Crüe,. Es un buen motivo para asistir al festival

(Risas) “Así es, amigo, tenlo por seguro”.

Me parece muy acertado que hayáis escogido a Buckcherry para girar con vosotros en el festival. Josh Todd aparece también en el clip de “Saints of Los Angeles”. ¿Los veis en cierto modo, como sucesores vuestros?

“Sí, son una gran banda, y Josh es un tío cool. Somos buenos amigos”.

¿Qué me dices del resto de bandas del cartel, Papa Roach y Trapt? Es una jugada inteligente, esos grupos tienen fans muy jóvenes.

“Son también grandes bandas en directo, pura actitud. Mira, las bandas las seleccionamos nosotros personalmente, y lo único que queremos es que ofrezcan un show de puro Rock, que no les importe la industria, ni salir en las revistas, sólo el Rock. Y el festival está teniendo tanto éxito, que vamos a ir a Europa pronto, a ver si cerramos alguna fecha en España”.

¿Vendréis con Buckcherry a Europa también, o lo haréis con bandas distintas?

“Va a ser con diferentes grupos, pero ojalá podamos contar con Buckcherry también. Lo estamos hablando con su management, pero si me preguntas a mí personalmente, te diré que me gustaría que pudieran venir. Ahora estamos negociando lo de Europa, y tenemos solicitudes de muchísimas bandas que quieren formar parte del Crüefest, pero ya sabes, muchas de ellas no son lo suficientemente buenas, y tenemos que sentarnos con calma y decidir cuales se adaptan mejor a la filosofía del festival”.

La gente tiene un gran recuerdo de la última vez que tocasteis aquí.

“El sentimiento es mutuo, te lo aseguro. Y lo mejor es que esta vez, además de ver a Mötley Crüe, podréis ver a cuatro bandas geniales más”.

Después de tantos años subiéndote al escenario, ¿cuáles son aquellos temas de Mötley Crüe con los que disfrutas más?

“Oh, con todos, esta banda sale siempre al 100%. No sé, es que no podría quedarme con uno, estamos abriendo los shows con ‘Kickstart My Heart’ y es genial, una locura. ‘Wild Side’ es siempre un subidón también… y ahora mismo disfruto muchísimo cuando tocamos el nuevo single, ‘Saints of Los Angeles’, la reacción de la gente es increíble”.

Los 80 fueron un momento dorado para el Rock en vuestra ciudad, L.A. ¿Qué crees que ha quedado de aquella época? ¿Ves probable que pueda volver a suceder algo así en el futuro?

“Para ti fue una época dorada porque es lo que visteis en los medios, porque aquellas bandas fueron ‘corporate Rock’ en ese momento, pero yo puedo asegurarte que hubo grandes bandas de Rock antes, y que las sigue habiendo ahora. Y no hablo de ‘corporate Rock’, porque cuando editamos ‘Too Fast For Love’ nosotros tampoco lo éramos. Sinceramente, me da igual que los medios vuelvan a fijarse en la escena de L.A. para firmar con bandas, a mí lo que me importa es que sigan surgiendo grupos de Rock, que los clubs más antiguos se mantengan, y que abran otros nuevos, y de momento, eso está pasando. Necesitamos grupos que hagan Rock sucio y con actitud, que tengan actitud y que vivan y respiren Rock por todos sus poros. Que escuches sus discos y te entren ganas de ir a verles y que sean de verdad, no sólo un hit en la radio”.

En ese sentido, sigues descubriendo y produciendo a bandas nuevas.

“Todo el tiempo, sí”.

Escuché el disco “First Big Picnic” que produjiste a la banda Laidlaw. Gran trabajo. 

“Muchas gracias, lo hice porque me gustaban y es el tipo de grupo al que me refiero. Son muy buenos”.

¿Estás trabajando con algún grupo ahora mismo?

“Estoy produciendo a una gran banda de Baltimore, se llaman The Charm City Devils. Échale un vistazo a mi Myspace, allí hay un link al suyo y podrás escucharles. Créeme, Jose, son buenísimos, y estoy seguro de que si les escuchas, algún día vendrás y me dirás ‘Nikki, tío, gracias por descubrirme a una gran banda’”.

Prometo escucharlos. ¿Qué tipo de música hacen?

“Sucio y enloquecido Rock’n’Roll, como debe ser. En sus riffs, te recordarán a AC/DC, pero tienen melodías que recuerdan a Black Crowes, a Aerosmith… jodidamente salvajes, colega, y tienen personalidad, no es la típica banda parecida a AC/DC. Oye, ya que hablamos de AC/DC, cuéntame una cosa, ¿habéis recibido la promo del disco nuevo de AC/DC ya?”.

No, que yo sepa. El disco está grabado, pero todo lo relacionado con él se mantiene bajo secreto. ¿Has oído tú algo?

“No, tío, y por eso te pregunto, es que tengo mucha curiosidad. Mötley Crüe tenemos disco en 2008, AC/DC van a tenerlo, va a ser un gran año para el Rock, seguro”.

Me gustaría hacerte algunas preguntas sobre el pasado. Me sigue gustando mucho el disco que hicisteis con John Corabi como cantante.

“Gracias, no hay mucha gente que me pregunte por ese álbum”.

¿Qué recuerdas de su grabación y cómo valoras esa época hoy en día? Para la mayoría de la gente, es un paréntesis en vuestra carrera que nadie parece querer recordar.

“Para mí está bien, me parece un buen disco para aquellos momentos y… bueno, era una época complicada para nosotros, Vince acababa de irse, John era un cantante perfecto, pero había mucha presión… Creo que, después de todo, hicimos un buen disco, seguíamos siendo Mötley Crüe, y John hizo un buen trabajo”.

¿Mantenéis el contacto?

“No regularmente, pero nos vemos de cuando en cuando, siempre es agradable hablar con John. ¡Ahora está en Ratt!”. (sorprendido) 

¿Qué tal son vuestras relaciones con Ratt?

“Todo está bien. Cada banda va a lo suyo”.

¿Por qué todo el mundo parece odiar a Stephen Pearcy? ¿Es de verdad tan inaguantable?

“¿Stephen Pearcy? (intenta mantenerse serio, pero no puede evitar reirse) ¿Todos le odian? No sé por qué será, pregúntale a él”.

Hablemos ahora de “Generation Swine”, vuestro último disco con la formación original hasta el presente, y vuestro álbum más polémico. ¿Cómo ves ese trabajo?

“Creo que es otro buen disco de Mötley Crüe, con unos cuantos temas realmente especiales”.

Se dice que mientras lo grababais, Tommy estaba más centrado en el hip hop y en la música electrónica que en grabar un disco de Rock, y que os llevó a experimentar con esos sonidos.

“No, Tommy no nos obligó a nada, en esta banda todo el mundo puede aportar ideas, y hay un par de temas donde experimentamos mucho, pero creo que el resto del álbum sigue sonando totalmente a nosotros. Para mí, es una versión actualizada de ‘Too Fast For Love’”.

¿Qué me dices de “New Tattoo”? Ahí recuperabais el sonido clásico de la banda, había grandes temas como “Hell On High Heels”, “Treat Me Like The Dog I Am”, “First Band On The Moon”, pero no pareció funcionar muy bien…

“¿Por qué? ¿No te parece un buen álbum?”.

Me gusta mucho, pero me refería a nivel comercial, y a que casi no tuvo repercusión.

“Vamos, eso no tiene importancia… no funcionó comercialmente ese año, pero hoy se sigue vendiendo porque es un álbum de Mötley Crüe, y esas bandas que vendían tantos discos en aquel año, la mayoría están acabadas”.

Sí, esa es la forma correcta de ver las cosas, pero ¿no fue una decepción para vosotros en su día?

“No, no. La decepción sería haber entregado un disco de mierda, pero vender discos no nos preocupa. Ya vendimos millones de copias de ‘Dr. Feelgood’, nuestra carrera es algo más que eso. Valoro más que vengas tú y me digas que te gusta, o que vengan fans y me digan que adoran ese disco. ‘New Tattoo’ es un disco del que estamos muy orgullosos”.

Vuestro batería por aquel entonces, Randy Castillo, murió unos años más tarde. ¿Cómo le recuerdas?

“Randy era un gran tipo, la clase de persona de la que me acuerdo cuando pienso en los buenos tiempos. Gran batería, y gran amigo. La clase de tipo que no tiene miedo de ser honesto y decirte las cosas a la cara. Un tipo muy especial, me alegro de que haya pasado por la banda, y le echo mucho de menos”.

¿Qué hay de tu proyecto Brides Of Destruction junto a Tracii Guns?

“Esa banda está muerta. Con nuestro primer disco nos fue bastante bien, pero yo tuve que irme para reactivar Mötley Crüe, y todo quedó en punto muerto. Recientemente intenté hablar con Tracii para hacer algo más como Brides Of Destruction, pero ese tío es un jodido gilipollas, se niega a hablar conmigo”.

¿Ves a posibles sucesores de Mötley Crüe ahora mismo?

“Sí, ¿por qué no? Hay bandas muy buenas ahí fuera, tan sólo tienen que salir a tocar con actitud, y podrán conseguir lo que nosotros tenemos. Como te decía, me paso el día escuchando a bandas nuevas”.

¿Podrías decirnos a grandes rasgos que hay en tu iPod ahora mismo?

“¡Podría! ¡y sería un shock para ti, porque nunca te imaginarías que escucho ciertas cosas! (Risas). Dame un minuto (le escucho levantarse y vuelve con su iPod). OK, allá vamos: The French Kicks, Monster in the Machine, Aerosmith ‘Draw the Line’, Billie Holiday, Black Sabbath ‘Heaven and Hell’, Blind Boy Fuller, Doves, Eagles of Death Metal, Josh Rouse, Kint, Omar Rodríguez Lopez, Sigur Ros, The Mars Volta, Wynona Carr… Soy un tipo raro, lo sé”. (Risas) 

Una selección musical de lo más variada, desde luego que sí. ¿Dependes mucho de tu iPod?

“Sí, sobre todo cuando estamos en la carretera. Es que me gusta la música, en general, y escucho cosas de cualquier estilo. Música que me gustaba cuando era joven, y que sigue siendo mi favorita, cosas de T-Rex, Slade, Sweet, Mott the Hoople… Pero ahora disfruto escuchando artistas de Country, Jazz, Gospel, y material muy melódico de artistas que son más Pop”.

¿Recuerdas cual fue el primer disco que tuviste?

“’Nilsson Schmillson’, de Harry Nillson”.

¿Qué recuerdas de tu estancia en la banda London, antes de unirte a Mötley Crüe?

“Bueno, éramos críos, queríamos ser los más duros y los más cool. No sé, no pienso mucho en ello”.

¿Mantienes el contacto con tus viejos compañeros de banda?

“No he vuelto a saber nada de ninguno de ellos”.

Bueno, el tiempo se nos acaba, y me gustaría preguntarte si crees que, con el éxito que tenéis ahora mismo, podemos albergar esperanzas de una mayor estabilidad para Mötley Crüe.

“Podría pasar cualquier cosa (risa maliciosa). Me gustaría que fuese así, pero no tengo ni idea, estamos hablando de Mötley Crüe después de todo (Risas). Pero sí, creo que esta vez todo va a salir bien, y como te decía antes, ya estamos pensando en hacer un cartel explosivo para llevar el Crüefest a Europa el año que viene, y en volver a hacer otra edición del festival en Estados Unidos”.

Cuando la gente piensa en Mötley Crüe, piensa en shows espectaculares y en una gran banda de Hard Rock, pero también en “hot chicks” y groupies de todo tipo. Vosotros mismos habláis en profundidad sobre ello en “The Dirt”. Así que me gustaría preguntarte en qué ciudad o país del mundo están las mejores groupies, y por qué.

“A ver… no lo sé, no podría elegir…”

Venga, Nikki, tú eres el hombre adecuado para responder a esta pregunta.

“Es que ha habido muchas, y a veces lo difícil es acordarte a la mañana siguiente… además, ¿elegir mis favoritas en base a qué? ¿podrías ser más específico? Porque en el momento, normalmente no tengo de qué quejarme”. (Risas) 

¿Pero siguen existiendo? Espero que no me digas que se terminaron con el Grunge.

“No, siguen estando ahí, pero ahora no es como en los 70, chicas que viajaban con las bandas… Ahora son, por decirlo así, profesionales”.

¿Profesionales? Quieres decir que…

(asiente). “La mayoría son strippers, ya no hay el romanticismo de antaño. Pero ahora, Jose, voy a ser honesto contigo, porque me he divertido charlando esta tarde, y me gustaría decirte que todo esto de las groupies, ahora mismo, es sólo una fachada para mí, yo soy un artista. Mi vida fue una locura en el pasado, pero las cosas cambian. En realidad, ya no me interesan las groupies. Tengo una novia alucinante en California, así que después de los conciertos prefiero muchas otras formas de entretenimiento”.

Muchas gracias por tu tiempo. Diles de nuestra parte a Vince, Tommy y Mick que os esperamos pronto en España.

“Espero que se haga realidad. Rock on”.

________________________________

Tx: J.L. Fernández

3 comments to Entrevista: Nikki Six, Mötley Crüe

  • José Luis Crüe

    Thanks MOTLEY for exist and play that music, thank you god to allow me to see a concert of the Crue in Argentina last October 11 of 2008 in the PEPSI Music under torrential rain, was the best concert that I have seen and Mick, Vince, Tommy and Nikki were impressive.
    I hope they return another time, please.

    FOREVER MOTLEY CRUE

  • cristian

    grande nikki no esperaba menos de un gran tipo como el ojala que alguna vez vengan ha sudamerica y pasen por chile jajajaj haber que pasa si hablamos de motley crue

  • desiree

    CREO QUE NIKKI ES UN GRAN TIPO, SINCERO Y AUTENTICO Y NOTABLEMENTE SENCILLO, ASI COMO ESCRIBE SUS CANCIONES QUE LE SALEN DE LO MAS NATURAL, ES PARTE DE EL, DE AHI SU GRAN EXITO ..PERO LO UNICO MALO ES QUE NO HAN VENIDO AVENEZUELA,,,,Y AQUI HABEMOS MUCHOS QUE LES AMAMOS.

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>